En plena carrera por la Inteligencia Artificial, con centros de datos creciendo a ritmo de récord y la conversación pública centrada en GPUs y memoria, Backblaze ha vuelto a poner el foco en una pieza mucho menos glamourosa, pero decisiva: el disco duro. La compañía estadounidense, conocida por operar grandes granjas de almacenamiento, ha publicado su informe anual Drive Stats 2025, un estudio que cumple 13 años y que se ha convertido en una de las pocas fotografías públicas —y recurrentes— sobre fiabilidad real de HDD a gran escala.

El gran titular de esta edición es que la flota “respira” mejor: la tasa de fallos anualizada (AFR) de 2025 baja al 1,36 %, frente al 1,55 % registrado en 2024. En el último trimestre del año (Q4 2025), el indicador mejora aún más hasta el 1,13 %, mientras que la métrica de “por vida” se mantiene estable en torno al 1,30 %, un dato que la empresa presenta como signo de consistencia en calidad y, sobre todo, en gestión operativa.

Un informe con músculo: cientos de miles de discos bajo vigilancia

Para el cierre de 2025, Backblaze detalla que estaba monitorizando 349.462 discos “de datos” y, tras aplicar sus exclusiones (unidades de arranque y modelos que no alcanzan umbrales mínimos), analizó 344.196 discos repartidos en 30 modelos para el cálculo anual. En la foto trimestral de Q4, la compañía partía de 341.664 unidades monitorizadas, y trabajó con 337.192 discos tras retirar de la muestra discos de arranque y otros que no cumplían criterios.

Estos filtros no son un capricho estadístico: Backblaze establece límites mínimos de tamaño de muestra y “días de disco” para que un modelo entre en tablas comparables. Es una forma de evitar titulares engañosos del tipo “este disco es perfecto” basados en pocas unidades o pocos meses de servicio. En la práctica, el mensaje es que la fiabilidad no se mide por anécdotas, sino por patrones sostenidos.

La sorpresa que ya no lo es: el futuro es “menos discos, más capacidad”

Más allá del porcentaje de fallos, el informe de 2025 deja otra tendencia clara: el almacenamiento empresarial está migrando a capacidades mayores. Backblaze calcula que los discos de 14–16 TB ya representan 52,06 % de su flota activa, mientras que los modelos de 20 TB o más suponen 22,81 %. Los discos de 0–12 TB quedan en 25,13 %.

La explicación es casi industrial: a medida que sube la densidad, se puede almacenar más con menos unidades físicas. Eso reduce espacio, cableado y, potencialmente, puntos de intervención. Pero también cambia el tipo de riesgo: cuando un disco grande cae, el impacto puede ser mayor, y las estrategias de reemplazo, reconstrucción o migración preventiva pasan a ser parte del “día a día” de cualquier operador.

En este contexto aparece uno de los hitos más llamativos del informe: Backblaze incorpora su primer disco de 26 TB en producción, el WDC WUH722626ALE6L4, con un despliegue inicial de 1.201 unidades. La empresa insiste en la cautela: es un modelo nuevo y aún está “en su primer cuarto de vida” en sus métricas, lo que limita conclusiones definitivas. Aun así, el salto de capacidad resume el momento que vive el sector: se están metiendo “discos gigantes” en la maquinaria del almacenamiento para responder a una demanda que no deja de crecer.

Los “buenos” y los “problemáticos”: por qué un pico de fallos no siempre significa un disco malo

Backblaze acompaña sus tablas con una lectura muy de operaciones: no se trata solo de quién sale bien en el ranking, sino de detectar anomalías y entender por qué ocurren.

En Q4 2025, la compañía destaca como “banderas rojas” tres modelos por su AFR trimestral elevada:

  • HGST HUH728080ALE600 (8 TB): 10,29 %
  • Seagate ST10000NM0086 (10 TB): 5,23 %
  • Toshiba MG08ACA16TEY (16 TB): 4,14 %

El caso HGST es especialmente ilustrativo. Backblaze contextualiza que ese modelo tiene 1.073 unidades en su flota, menos que un “Vault” estándar (Backblaze menciona 1.200 discos por Vault), lo que sugiere concentración física y posibles factores ambientales. El equipo descarta temperatura como causa principal y apunta a una hipótesis más incómoda: sensibilidad a la vibración. Además, son discos con una edad aproximada de 7,5 años, un factor que, en almacenamiento empresarial, suele marcar el inicio de decisiones duras: retirar, migrar y reemplazar antes de que el problema se convierta en rutina.

En el caso de Toshiba, el informe sugiere un escenario diferente: no tanto “hardware defectuoso” como un proceso de normalización tras trabajo de firmware. Backblaze recuerda que el trimestre anterior ese modelo había llegado a marcar un 16,95 % de AFR y que, tras acciones conjuntas, la tendencia estaba volviendo a valores más razonables. En otras palabras: a veces la fiabilidad se juega tanto en el laboratorio como en la coordinación con el fabricante.

La lección de 2025: la fiabilidad mejora, pero el mantenimiento no desaparece

Aunque el AFR anual baje, Backblaze deja una frase que suena a realidad de centro de datos: “nadie sale ileso”. En su tabla anual de 2025 no hay modelos con cero fallos. Eso no contradice que en un trimestre concreto algunos modelos puedan registrar “0 fallos”; lo que muestra es que, cuando se mira un año completo con umbrales estrictos, el desgaste y la estadística acaban imponiéndose.

La parte menos visible del informe —pero quizá la más importante— es precisamente esa: gestionar almacenamiento masivo significa asumir fallos como parte del diseño. Backblaze incluso pone el foco en la carga de trabajo operativa: tickets, reemplazos, horas de intervención y procesos de migración. La fiabilidad, en 2026, no se compra solo en una ficha técnica; se construye con observabilidad, procedimientos y disciplina.

Con la IA empujando a guardar más datos, durante más tiempo y en más etapas (entrenamiento, inferencia, logs, copias, datasets derivados), la demanda de capacidad seguirá creciendo. Y ahí, el HDD —por coste por gigabyte y por densidad— continúa siendo una herramienta central, incluso mientras el SSD domina el rendimiento.


Preguntas frecuentes

¿Qué es la AFR y por qué se usa para hablar de fiabilidad de discos duros?
La AFR (tasa de fallos anualizada) estima cuántos discos fallarían en un año si se mantuviera el ritmo observado. Permite comparar trimestres y años, pero debe interpretarse con el tamaño de la muestra y los “días de disco” acumulados.

¿Qué significa que Backblaze tenga un 1,36 % de AFR anual en 2025?
Que, dentro de su flota analizada, la tasa de fallos baja respecto a 2024 (1,55 %). En flotas grandes, incluso diferencias pequeñas pueden traducirse en miles de intervenciones menos a lo largo del tiempo.

¿Por qué Backblaze está migrando a discos de 14–16 TB y 20 TB+?
Porque aumentan la densidad de almacenamiento por rack y, según la propia compañía, el mercado empresarial cada vez ofrece menos opciones de baja capacidad. En su flota, los 14–16 TB ya superan el 52 % y los 20 TB+ rondan el 23 %.

¿Qué modelos llamaron la atención por fallos altos en Q4 2025?
Backblaze marcó como “banderas rojas” un HGST de 8 TB (10,29 %), un Seagate de 10 TB (5,23 %) y un Toshiba de 16 TB (4,14 %), aportando contexto sobre edad, entorno y trabajo de firmware.

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