En Austin, Takeda ha encontrado un lugar clave para su estrategia de datos, impulsando la innovación en el sector de la salud a través de la inteligencia artificial. La empresa, tradicionalmente conocida por sus avances en el ámbito farmacéutico, ha decidido transformar su enfoque hacia el manejo de datos para poder adaptarse a un entorno en constante cambio y cada vez más competitivo. El equipo en Austin ha identificado que muchos proyectos innovadores fracasan incluso antes de llegar a la etapa de modelado debido a la desconexión de sistemas y a la inconsistencia de los datos.
La compañía ha promovido la modernización de sus sistemas fragmentados, permitiendo que los equipos trabajen más rápidamente y con menos riesgos. La elección de Austin como base para estas iniciativas no es casualidad; la ciudad cuenta con una rica combinación de talento en ingeniería, proximidad a la investigación académica y una creciente comunidad de profesionales de datos.
El desafío principal que enfrenta Takeda radica en la generación masiva de datos en el sector de la salud. Desde resultados de investigaciones clínicas hasta datos sobre ensayos de medicamentos y registros de la cadena de suministro, la empresa lidiaba con conjuntos de datos que vivían en silos y en formatos variados. Este enredo de información creó obstáculos, dificultando la capacidad de responder preguntas fundamentales sobre la efectividad de tratamientos en diferentes poblaciones y aumentó riesgos de cumplimiento normativo.
Para abordar este problema, el equipo de ingeniería ha adoptado un enfoque audaz: en lugar de seguir agregando soluciones temporales, han creado una plataforma de datos unificada que agrupa datos clínicos, operativos y de investigación. Este nuevo sistema se asegura de que los datos sean limpiados al ingresarlos y estén disponibles para el acceso sin la necesidad de saltar entre múltiples herramientas. Además, se han implementado mecanismos de supervisión estrictos, lo que evita la proliferación de modelos y hojas de cálculo no controladas.
Los resultados de esta iniciativa han sido palpables. Los analistas y científicos ahora acceden a datos confiables de manera más rápida y eficiente, eliminando la necesidad de reconciliar informes inconsistentes por días. Las funciones de cumplimiento y auditoría también han ganado visibilidad en la línea de datos, lo que ha facilitado las revisiones internas y ha generado satisfacción entre los reguladores.
Sin embargo, el trabajo no ha terminado. Takeda tiene un ambicioso plan para 2026, el cual incluye habilitar informes en tiempo real sobre los procesos clínicos, mejorar la previsión de la cadena de suministro mediante modelos de datos y expandir la analítica autoservicio a nivel global. La comunidad de desarrolladores de Austin será crucial en esta nueva etapa.
Además, Takeda participará en el AI Builders Summit: Healthcare, junto a CVS Health y AstraZeneca, donde se discutirán temas clave como la importancia de un manejo de datos limpio y conectado, la fusión de fuentes de datos dispares y el traslado de sistemas por lotes a pipelines accionables y basados en eventos.