La digitalización y la inteligencia artificial han disparado la demanda energética mundial. Los centros de datos de las grandes tecnológicas consumen hoy tanta electricidad como países enteros y, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), podrían alcanzar un 10 % del consumo eléctrico global en 2030. Ante este panorama, el anuncio de Google, Kairos Power y la Tennessee Valley Authority (TVA) de desplegar el primer reactor nuclear avanzado de 4ª generación en Oak Ridge (Tennessee) marca un antes y un después en la relación entre la industria tecnológica y el sector energético.
Google y Kairos Power: 50 MW en 2030, hasta 500 MW en 2035
El proyecto, bautizado como Hermes 2, es el primer acuerdo de compra de electricidad (PPA) firmado por una utility estadounidense para adquirir energía de un reactor de generación IV. Inicialmente, la planta generará 50 MW de energía limpia y constante a partir de 2030, con la posibilidad de escalar hasta 500 MW antes de 2035.
La electricidad se inyectará en la red de TVA y se destinará directamente a los centros de datos de Google en Montgomery County (Tennessee) y Jackson County (Alabama), instalaciones críticas para su negocio cloud y sus aplicaciones de IA.
El propio Don Moul, presidente y CEO de TVA, lo resumía en una frase cargada de significado:
“La electricidad es la materia prima estratégica que sostiene la prosperidad económica y la carrera global por la inteligencia artificial”.
Microsoft: IA y energía nuclear como prioridad
Google no está sola en esta carrera. Microsoft, con su alianza estratégica con OpenAI, se ha convertido en la tecnológica con mayor presión energética. Los entrenamientos de modelos como GPT-4 y GPT-5 requieren cantidades masivas de electricidad, y la compañía ya ha firmado acuerdos para adquirir energía nuclear en Estados Unidos.
En 2023, Microsoft cerró un contrato con Constellation Energy para abastecer parte de sus operaciones con reactores nucleares tradicionales y, al mismo tiempo, fichó a expertos en fisión y fusión nuclear para evaluar proyectos de largo plazo. Su meta: lograr que su infraestructura cloud y de IA funcione 24/7 con energía libre de carbono en 2030.
La diferencia con Google está en la escala: mientras la compañía de Alphabet apuesta por reactores modulares avanzados (SMR) de Kairos Power, Microsoft explora tanto reactores tradicionales como fusiones experimentales en colaboración con startups de energía.
Amazon Web Services (AWS): eficiencia y transición
Amazon, a través de AWS, controla el mayor negocio de nube del mundo, lo que convierte su consumo energético en uno de los más elevados del planeta. Aunque hasta ahora su estrategia se ha centrado en acuerdos masivos de energías renovables (es el mayor comprador corporativo de solar y eólica en EE. UU.), la presión de la IA ha cambiado el tablero.
Fuentes del sector aseguran que AWS estudia opciones de SMR (Small Modular Reactors) para algunos de sus nuevos centros de datos en Virginia y Ohio, aunque todavía no ha hecho anuncios oficiales. De confirmarse, Amazon se sumaría al club nuclear con el objetivo de diversificar su matriz energética más allá de renovables intermitentes.
Oracle: discreción pero con interés creciente
Aunque más silenciosa que Google, Microsoft y Amazon, Oracle también está aumentando su huella en centros de datos y servicios de nube. Su enfoque energético ha sido más discreto, pero la empresa ha participado en foros de colaboración público-privada en EE. UU. para evaluar la viabilidad de energía nuclear modular en campus tecnológicos.
Oracle no necesita la misma capacidad energética que AWS o Google Cloud, pero la tendencia apunta a que incluso proveedores medianos tendrán que asegurar fuentes firmes de energía en los próximos años.
La comparación con los reactores nucleares proyectados
El proyecto Hermes 2 de Kairos Power, con sus 50 MW iniciales, puede parecer modesto si se compara con el consumo de un gran centro de datos, que puede llegar a demandar entre 100 y 300 MW de forma sostenida. Sin embargo, su escalabilidad hasta 500 MW lo coloca en una liga donde un solo complejo nuclear podría alimentar varios campus de IA y nube simultáneamente.
- 50 MW (Hermes 2 en 2030): suficiente para un centro de datos mediano.
- 500 MW (proyección a 2035): equivalente a cubrir el consumo eléctrico de una ciudad de 300.000 habitantes o de varios hubs de inteligencia artificial de Google.
- Reactores convencionales: producen entre 1.000 y 1.500 MW, pero requieren décadas de construcción y costes multimillonarios.
- SMR de generación IV: flexibles, más seguros y con plazos de construcción de 3 a 5 años, adaptables al crecimiento de la demanda digital.
La clave no es solo la potencia, sino la estabilidad. A diferencia de la energía solar o eólica, que dependen de condiciones climáticas, los SMR garantizan electricidad constante las 24 horas del día, algo crítico para servicios de nube e inteligencia artificial que no pueden permitirse caídas.
Europa, entre el freno regulatorio y la oportunidad
Mientras en Estados Unidos se acelera esta alianza entre tecnológicas y energía nuclear, Europa se enfrenta a un dilema.
- Alemania ha cerrado sus últimos reactores y difícilmente permitirá proyectos privados en el corto plazo.
- Francia, con más de 50 reactores en operación, es el país europeo mejor posicionado para integrar SMR en la nube.
- Reino Unido impulsa el desarrollo de reactores modulares de Rolls-Royce, y podría convertirse en pionero europeo.
- España e Italia mantienen posiciones restrictivas frente a la nuclear, lo que limita la posibilidad de replicar el modelo estadounidense.
Si los gigantes de la IA europeos no logran asegurar energía firme, corren el riesgo de perder competitividad frente a los centros de datos estadounidenses, impulsados por esta nueva renovación nuclear digital.
Reflexión: la energía como nueva ventaja competitiva
El anuncio de Google y Kairos Power no es solo una noticia energética. Es un mensaje claro: en la era de la inteligencia artificial, la electricidad es el nuevo petróleo.
Las tecnológicas que logren asegurarse fuentes estables, limpias y firmes de energía tendrán ventaja en costes, resiliencia y sostenibilidad. Y la energía nuclear avanzada, con sus reactores modulares, se perfila como la pieza clave de ese futuro.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Por qué los centros de datos necesitan energía nuclear?
Porque su consumo es continuo y muy elevado. Un centro de datos de IA no puede depender solo de renovables intermitentes. La nuclear garantiza electricidad constante las 24 horas.
¿En qué se diferencia un reactor de 4ª generación de los tradicionales?
Son más seguros, generan menos residuos y pueden construirse en formato modular (SMR), lo que reduce costes y tiempos de despliegue frente a las centrales convencionales.
¿Cuánto consume un centro de datos de Google, Microsoft o Amazon?
Depende del tamaño, pero uno mediano puede superar los 100 MW de forma continua, equivalente al consumo de una ciudad pequeña. Con la IA, estas cifras van en aumento.
¿Podría Europa adoptar este modelo?
En el corto plazo, no en países como Alemania, España o Italia, por sus políticas restrictivas. Francia y Reino Unido son los que más opciones tienen de desplegar SMR para centros de datos.
¿Qué impacto tendrá en el empleo y la economía local?
El proyecto Hermes 2 en Oak Ridge creará cientos de empleos cualificados y reforzará programas de formación nuclear en universidades locales, posicionando la región como hub tecnológico y energético.