La economía digital ha dejado de ser una capa separada de la actividad económica española. En 2025 representó el 27 % del PIB, con un impacto total de 455.300 millones de euros, según la sexta edición del informe Economía Digital en España, elaborado por Adigital. La cifra supone un avance de 1,01 puntos porcentuales respecto a 2024 y de 8,3 puntos desde 2019, cuando su peso se situaba en el 18,7 %.

El dato confirma una tendencia de fondo: la digitalización ya no se limita a sectores tecnológicos puros, sino que atraviesa comercio, industria, servicios financieros, automoción, audiovisual, logística, administraciones públicas y consumo cotidiano. La cuestión ya no es si la economía española se está digitalizando, sino qué velocidad puede mantener y qué condiciones necesita para que esa transformación se traduzca en productividad real.

455.300 millones de euros de impacto económico

El informe de Adigital divide la contribución de la economía digital en tres grandes componentes: impacto directo, indirecto e inducido. El primero mide la actividad económica digitalizada dentro de cada sector y alcanzó el 13,42 % del PIB en 2025. El impacto indirecto, asociado al efecto de la digitalización en la cadena de suministro, se situó en el 12,49 %. El inducido, vinculado al consumo generado por las rentas de los trabajadores en actividades digitalizadas, llegó al 1,10 %.

La suma de estos tres efectos explica el peso total de la economía digital en el PIB. El avance es relevante porque el crecimiento de la digitalización, del 10 % en términos de impacto total frente a 2024, volvió a superar al crecimiento del PIB nominal. La economía digitalizada pasó de 414.000 millones de euros en 2024 a 455.300 millones en 2025.

El desglose muestra que la digitalización gana peso tanto por la adopción directa de herramientas tecnológicas como por el efecto que genera sobre proveedores, empleo y consumo. En otras palabras, no solo crecen las empresas digitales: también lo hacen los sectores que se apoyan en software, comercio electrónico, automatización, pagos digitales, nube, inteligencia artificial o sistemas de gestión para vender, producir o prestar servicios.

Adigital subraya que la economía digital sigue expandiéndose de forma transversal, aunque también detecta una ligera ralentización en el ritmo de crecimiento. Esa moderación se explica, en parte, por la propia evolución del PIB y por la maduración de algunas tecnologías que crecieron con fuerza tras la pandemia.

Indicador principalDato 2025
Peso de la economía digital en el PIB27 %
Impacto económico total455.300 millones de euros
Crecimiento frente a 202410 %
Impacto directo13,42 % del PIB
Impacto indirecto12,49 % del PIB
Impacto inducido1,10 % del PIB
Avance desde 2019+8,3 puntos

Comercio, fintech, automoción y audiovisual ganan peso

El informe destaca varios sectores donde la digitalización está cambiando la forma de competir. En comercio minorista, el peso digital alcanza el 31 % del valor añadido bruto sectorial. La compra híbrida, el comercio electrónico, los pagos digitales, la gestión de inventario, el uso de datos y la integración entre tienda física, web, aplicación y marketplace han dejado de ser elementos opcionales para muchas empresas.

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El cambio es especialmente visible en el comercio al por menor. El consumidor ya no distingue con tanta claridad entre canal físico y digital: compara en internet, compra desde el móvil, recoge en tienda, devuelve por otro canal y espera una experiencia coherente en todos los puntos de contacto. Esto obliga a los comercios a conectar caja, stock, logística, atención al cliente y facturación.

En la venta y reparación de vehículos, la digitalización representa cerca del 4 % del valor añadido bruto sectorial, con más de 1.300 millones de euros invertidos entre 2023 y 2025 en modernización, electrificación e instalaciones. El concesionario físico no desaparece, pero cambia de función. Muchos clientes llegan al punto de venta tras haber comparado modelos, configurado opciones, revisado financiación o valorado su vehículo online.

El ámbito fintech e insurtech aparece como uno de los más digitalizados. Adigital sitúa en el 90 % el VAB digital del sector, con un aumento del 47 % en el número de entidades fintech entre 2020 y 2025. El informe señala un desplazamiento interesante: muchas fintech han pasado de ofrecer servicios finales al consumidor a actuar como capas de infraestructura para bancos, aseguradoras y empresas tradicionales, con soluciones de pagos, verificación de identidad, open banking, scoring o software financiero.

El audiovisual y la radiodifusión también figuran entre los sectores señalados. En 2025 alcanzaron una facturación de 34.000 millones de euros, con 6.700 empresas y 72.000 empleos directos. La transformación afecta a toda la cadena: producción, postproducción, distribución, publicidad, medición de audiencias, streaming, podcast, radio a la carta y consumo bajo demanda.

Regulación, sandboxes e IA agéntica

La segunda parte del informe se centra en las palancas necesarias para sostener el crecimiento de la economía digital. Adigital identifica tres ámbitos principales: simplificación regulatoria, gobernanza de la IA agéntica y desarrollo de sandboxes regulatorios.

La simplificación regulatoria aparece como una condición para reducir cargas administrativas, eliminar duplicidades y evitar que la normativa digital se convierta en una barrera para empresas que quieren crecer. El informe no plantea una desregulación general, sino una mejora de la calidad normativa: obligaciones más claras, menos procedimientos repetidos, mejor coordinación entre reguladores y herramientas tecnológicas para automatizar parte del cumplimiento.

Este punto conecta con un debate cada vez más presente en Europa. La Unión Europea ha aprobado en los últimos años normas relevantes en inteligencia artificial, datos, ciberseguridad, servicios digitales y mercados digitales. El reto ahora es que ese marco regulatorio no genere una carga desproporcionada, especialmente para pymes, startups y empresas medianas en crecimiento.

La IA agéntica ocupa un espacio destacado en el informe. A diferencia de la IA generativa tradicional, que responde a instrucciones, los sistemas agénticos pueden planificar tareas, usar herramientas externas, interactuar con aplicaciones, consultar bases de datos o ejecutar acciones con menor supervisión humana. Su potencial económico es elevado, pero también introduce riesgos operativos nuevos.

La gobernanza de estos sistemas exige más que revisar modelos o datos antes de su despliegue. Hace falta controlar qué puede hacer un agente, con qué permisos, bajo qué límites y con qué trazabilidad. Adigital propone un enfoque basado en seguridad operativa, control y transparencia. En términos prácticos, esto implica aplicar el principio de mínimo privilegio, supervisar acciones sensibles, registrar decisiones, aislar entornos de ejecución y mantener inventarios claros de agentes, herramientas y permisos.

Los sandboxes regulatorios aparecen como una vía para probar tecnologías en entornos controlados, reducir incertidumbre y generar aprendizaje entre empresas y supervisores. Bien diseñados, pueden acelerar la adopción de soluciones innovadoras sin rebajar garantías. España, que ya ha desarrollado experiencias de sandbox en ámbitos como la inteligencia artificial, puede jugar un papel relevante si consigue convertir estos espacios en mecanismos útiles, no en trámites adicionales.

El mensaje de fondo es claro: la economía digital española ya tiene un peso suficiente como para ser tratada como una parte central del modelo productivo. Pero su siguiente fase dependerá menos de la mera adopción de herramientas y más de la capacidad para crear un entorno donde empresas, administraciones y reguladores puedan avanzar con seguridad, menos cargas innecesarias y más foco en productividad.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto representa la economía digital en el PIB de España?
Según Adigital, la economía digital representó el 27 % del PIB español en 2025, con un impacto total de 455.300 millones de euros.

¿Qué sectores están más digitalizados en España?
El informe destaca comercio minorista, fintech e insurtech, venta y reparación de vehículos, y audiovisual y radiodifusión, aunque la digitalización avanza de forma transversal en muchos sectores.

¿Qué es el impacto directo de la economía digital?
Es la parte de la actividad económica generada directamente por procesos, productos, ventas o servicios digitalizados dentro de cada sector. En 2025 alcanzó el 13,42 % del PIB.

¿Por qué Adigital habla de IA agéntica?
Porque los agentes de IA pueden ejecutar tareas, usar herramientas y tomar decisiones operativas con menor supervisión humana. Su adopción puede aumentar la productividad, pero exige nuevos controles de seguridad, trazabilidad y gobernanza.

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