En un momento en el que las grandes plataformas afinan cada vez más sus algoritmos, refuerzan los muros de sus ecosistemas y exprimen la publicidad hasta el último píxel, un proyecto abierto en GitHub se ha ido convirtiendo, casi en silencio, en una especie de “caja de herramientas” para quienes quieren ir un paso más allá.
Se llama social-media-hacker-list y reúne, en un único repositorio, decenas de aplicaciones, clientes alternativos, extensiones, bots y librerías para usar las redes sociales de otra forma: con más control, más automatización, más análisis… y, en muchos casos, con más privacidad.
No se trata de vulnerar plataformas ni de hacer “hacking” en el sentido delictivo del término, sino de algo mucho más cotidiano: aprovechar mejor lo que ya existe, completar carencias de las apps oficiales y experimentar con usos creativos sobre Facebook, Instagram, LinkedIn, Mastodon, Reddit, Snapchat, Threads, TikTok, X/Twitter o YouTube.
Un repositorio colaborativo con criterios muy claros
El proyecto está mantenido por MobileFirstLLC y se publica como código abierto bajo licencia CC0-1.0, lo que en la práctica lo sitúa muy cerca del dominio público: cualquiera puede reutilizar la lista, ampliarla o integrarla en otros proyectos. El repositorio supera las 1.000 estrellas en GitHub y recibe aportaciones de una comunidad activa de desarrolladores.
Pero no es una simple recopilación sin filtro. La lista se rige por varios criterios clave:
- Solo proyectos de terceros: no hay apps oficiales de las propias plataformas, sino herramientas creadas por desarrolladores independientes.
- Nada “muerto”: un sistema automatizado comprueba semanalmente que cada proyecto responde y está en pie. Si una web cae o una app deja de estar disponible, se elimina.
- Actividad reciente en open source: en el caso de repositorios abiertos, se exige que no estén archivados y que muestren actividad en los últimos 12 meses.
- Sin extensiones dudosas: quedan fuera los complementos que solo pueden ejecutarse en modo desarrollador o que resultan potencialmente peligrosos para el usuario.
Con esa base, la lista se ha convertido en una especie de índice curado de herramientas para “exprimir” las redes sociales, sin que el usuario tenga que rastrear foros, hilos de Reddit o tiendas de extensiones a ciegas.
De Facebook a TikTok: clientes alternativos, analítica y automatización
El repositorio se organiza por plataformas, lo que facilita que cada usuario vaya directo a lo que le interesa.
En el bloque de Facebook, por ejemplo, aparecen desde servicios web para descargar vídeos hasta clientes de escritorio para Messenger o librerías como RestFB, un cliente de la Graph API en Java pensado para integrar Facebook en aplicaciones propias.
En Instagram, la variedad va desde herramientas para descubrir influencers (Heepsy), servicios de analítica para detectar seguidores falsos (HypeAuditor), hasta proyectos de descarga de fotos y reels, editores de historias como Unfold o librerías no oficiales de API en Python y C# utilizadas sobre todo por desarrolladores y equipos de growth.
LinkedIn cuenta con extensiones pensadas para el mundo profesional:
- utilidades que muestran las valoraciones de Glassdoor de una empresa directamente en su ficha,
- soluciones de analítica para medir el rendimiento del perfil o del contenido,
- herramientas para exportar un perfil completo a un currículo en formato JSON,
- y diferentes scrapers y SDKs que permiten trabajar con datos de LinkedIn desde Python o Java (siempre con la advertencia de usarlos respetando las condiciones de uso y la normativa de protección de datos).
Para Mastodon y el fediverso, el listado ofrece clientes alternativos para todas las plataformas (iOS, Android, escritorio), así como librerías para trabajar con su API en Python o JavaScript. Y algo parecido ocurre con Reddit, donde conviven clientes móviles, herramientas de estadísticas de subreddits, bots que monitorizan palabras clave o utilidades para limpiar de golpe un historial de publicaciones.
YouTube, X/Twitter y los “frontends” alternativos
Uno de los apartados más poblados es el de YouTube, donde abundan:
- clientes alternativos y frontends privados como FreeTube, NewPipe o Piped, pensados para reducir el rastreo y mejorar la experiencia frente a la web oficial;
- extensiones como ImprovedTube, SponsorBlock o Unhook, que permiten limpiar la interfaz, saltar segmentos patrocinados o eliminar recomendaciones que distraen;
- y una larga lista de herramientas de descarga y gestión de vídeos orientadas a creadores, archivistas o usuarios avanzados.
En el ecosistema de X/Twitter ocurre algo similar: clientes alternativos, extensiones para gestionar bloqueos de forma masiva, herramientas de analítica, servicios para convertir hilos en artículos legibles, bots que generan capturas de tuits, librerías como Tweepy para trabajar con la API desde Python, o proyectos como Nitter, que permite consultar perfiles de forma anónima desde un navegador.
Son ejemplos claros de cómo, cuando la plataforma oficial se centra en maximizar la retención, la publicidad o la conversión a productos de pago, la comunidad crea capas alternativas más ligeras, centradas en la lectura, la privacidad o el control del ruido.
Herramientas multiplaforma: programación, diseño y scraping responsable
Más allá de las secciones por red social, el repositorio tiene también un bloque multiplaforma que resulta especialmente interesante para creadores, community managers y desarrolladores.
Ahí aparecen servicios de programación y automatización de publicaciones como Buffer, Hootsuite, dlvr.it o MeetEdgar; plataformas visuales como Canva, Kapwing o Profile Pic Maker para generar creatividades, banners y fotos de perfil; y soluciones para transformar audio en vídeo y piezas “social ready”, como Recast Studio o Wavve.
También figuran librerías y utilidades de scraping como skraper (Kotlin) o diversas herramientas para descargar contenidos de varias redes desde la línea de comandos. Aquí la propia comunidad suele recordar un principio básico: que algo sea técnicamente posible no significa que sea legal o compatible con los términos de uso de cada plataforma. Cualquier explotación de datos a gran escala tiene que tener en cuenta las normas locales de protección de datos y las políticas de cada servicio.
Un proyecto vivo, pensado para durar
Una de las fortalezas de la social-media-hacker-list es su planteamiento como proyecto vivo. No es un artículo estático ni una guía cerrada, sino un documento en constante revisión:
- El fichero principal es un README en Markdown que se actualiza con relativa frecuencia.
- Cualquier persona puede proponer nuevas herramientas o corregir descripciones mediante un pull request.
- Un conjunto de scripts automatizados revisa periódicamente que los enlaces sigan funcionando y que los repositorios abiertos no se hayan quedado congelados.
Esto tiene una ventaja clara para periodistas, profesionales del marketing o desarrolladores: en lugar de buscar “la lista definitiva” cada año, pueden acudir a un recurso que se va depurando con el tiempo, eliminando proyectos abandonados y añadiendo nuevas soluciones conforme aparecen.
¿Para quién es útil una lista así?
Aunque a primera vista pueda sonar a recurso muy de nicho, el repositorio tiene varias capas de utilidad:
- Para creadores y social media managers: es una manera rápida de descubrir herramientas que ahorran tiempo, mejoran la calidad del contenido o permiten analizar mejor el rendimiento en redes.
- Para desarrolladores: concentra SDKs, APIs no oficiales, wrappers y ejemplos de uso para integrar redes sociales en aplicaciones propias o construir bots y automatizaciones.
- Para usuarios avanzados y defensores de la privacidad: ofrece una puerta de entrada a clientes alternativos y frontends más respetuosos con los datos, sin tener que ir rastreando cada proyecto por separado.
- Para investigadores y periodistas tecnológicos: funciona como radar para detectar tendencias en torno a redes sociales: desde el auge de Mastodon y el fediverso, hasta el ecosistema de herramientas en torno a TikTok, YouTube o X.
Eso sí, el propio espíritu del proyecto asume que el usuario tiene criterio. No todas las herramientas sirven para todos los casos, y muchas requieren entender bien los límites legales y éticos: desde el respeto a los derechos de autor al tratamiento de datos personales.
Entre la creatividad y el cumplimiento normativo
El nombre del repositorio, “social-media-hacker-list”, juega deliberadamente con el término hacker en su sentido clásico: quien curiosea, desmonta y reconstruye sistemas para entenderlos mejor o adaptarlos a sus necesidades.
En la práctica, esto se traduce en desbloquear usos creativos de las plataformas: convertir hilos en artículos, automatizar tareas repetitivas, generar visuales de forma masiva, acceder a estadísticas que las apps oficiales no muestran o usar clientes más ligeros en dispositivos modestos.
Al mismo tiempo, el contexto ha cambiado. Las plataformas son hoy mucho más celosas de sus APIs, vigilan cuidadosamente el tráfico automatizado y aplican restricciones contra determinados tipos de scraping o descarga. Por eso, cualquier usuario que se acerque a esta lista debería hacerlo con varias ideas claras:
- Conviene revisar siempre los términos de uso de cada servicio antes de automatizar interacciones o descargar contenido.
- En entornos profesionales, es recomendable consultar con equipos legales o de cumplimiento normativo cuando se trate de explotar datos a gran escala.
- Herramientas de descarga y scraping pueden tener usos legítimos (archivos personales, preservación de contenidos, investigación), pero también pueden chocar con licencias y derechos de autor si se usan de forma indiscriminada.
El repositorio no promueve usos concretos ni ofrece “recetas” para saltarse restricciones: se limita a catalogar lo que ya existe en un ecosistema muy dinámico.
Preguntas frecuentes sobre la social-media-hacker-list
¿Qué es exactamente la social-media-hacker-list de GitHub?
Es un repositorio público que recopila aplicaciones, extensiones, bots, librerías y servicios web creados por terceros para mejorar, automatizar o personalizar el uso de redes sociales como Facebook, Instagram, LinkedIn, Mastodon, Reddit, TikTok, X/Twitter o YouTube. La lista se mantiene de forma colaborativa, se actualiza con frecuencia y solo incluye proyectos activos que pasan revisiones automáticas periódicas.
¿Es legal usar clientes alternativos y herramientas de terceros para redes sociales?
Depende del tipo de herramienta y de cómo se use. Muchos proyectos de la lista son clientes oficiales o semi-oficiales que utilizan APIs públicas, servicios de programación de contenidos o editores gráficos sin ningún problema legal. Otros, como scrapers o descargadores masivos, pueden entrar en conflicto con los términos de uso de plataformas concretas o con la normativa de derechos de autor y protección de datos. Siempre es recomendable revisar las condiciones de cada servicio y, en caso de duda, buscar asesoramiento jurídico.
¿Quién puede contribuir a esta lista de herramientas para redes sociales?
Cualquier persona con una cuenta en GitHub puede proponer nuevos proyectos o correcciones mediante un pull request sobre el README del repositorio. Los responsables del proyecto revisan las propuestas y aplican los criterios de inclusión: que no se trate de software oficial de la plataforma, que el proyecto esté activo y que no implique prácticas claramente inseguras para los usuarios.
¿Es una buena idea basar toda la estrategia de redes sociales de una empresa en este tipo de herramientas?
La lista puede ser un excelente punto de partida para descubrir clientes alternativos, paneles de analítica o utilidades de automatización que ahorran tiempo y mejoran el trabajo diario. Sin embargo, en entornos corporativos conviene evaluar cada herramienta con calma: política de privacidad, cumplimiento normativo, soporte, coste y dependencia a largo plazo. Lo razonable suele ser combinarlas con las soluciones oficiales y con herramientas empresariales que ofrezcan contratos, SLA y garantías adicionales.
Fuentes:
- Repositorio «social-media-hacker-list» en GitHub, consultado en noviembre de 2025.