Meta afronta desde este martes 18 de agosto en California uno de los mayores procesos judiciales hasta ahora sobre el impacto de las redes sociales en menores. Una coalición de 29 estados de Estados Unidos acusa a la compañía de recopilar ilegalmente datos de niños y, en las reclamaciones encabezadas por California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey, de diseñar Facebook e Instagram para fomentar un uso compulsivo entre jóvenes mientras habría engañado a los consumidores sobre su seguridad. Meta rechaza las acusaciones.
Las claves del juicio contra Meta en 20 segundos
- El proceso enfrenta a Meta con 29 estados y está previsto que dure unas seis semanas.
- Cuatro estados sostienen además que Facebook e Instagram incorporaron características destinadas a mantener enganchados a menores.
- Los 29 acusan a Meta de infringir la legislación federal sobre privacidad infantil.
- Meta calcula un escenario de sanciones de hasta 1,4 billones de dólares, pero los fiscales no reclaman públicamente esa cifra.
- Los estados también buscan cambios en funciones como el desplazamiento infinito.
El juicio se celebra ante la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers en Oakland y tendrá una particularidad: ocho ciudadanos, cinco mujeres y tres hombres, actuarán como jurado consultivo. Podrán deliberar y emitir un veredicto, pero su decisión no será vinculante. Será la jueza quien determine finalmente la responsabilidad de Meta.
Está previsto además que por la sala pasen dos de las figuras más importantes de la compañía: su consejero delegado y cofundador, Mark Zuckerberg, y el responsable de Instagram, Adam Mosseri.
Más allá de las enormes cifras que rodean el caso, el proceso plantea una cuestión con consecuencias para toda la industria tecnológica: hasta qué punto puede responsabilizarse a una plataforma por las decisiones de diseño utilizadas para conseguir que sus usuarios permanezcan más tiempo dentro de ella.
El juicio no se centra únicamente en el contenido que ven los menores
El origen del procedimiento está en una investigación multiestatal que terminó desembocando en una demanda presentada en 2023. Aquella investigación se produjo después de las revelaciones de la exempleada de Facebook Frances Haugen y su comparecencia ante el Senado estadounidense en 2021.
Los estados sostienen que el problema no reside exclusivamente en publicaciones concretas que puedan aparecer en Instagram o Facebook.
Una parte central de sus acusaciones afecta al propio diseño de los productos.
California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey alegan que Meta desarrolló sus plataformas de manera que favorecieran un uso adictivo entre niños y adolescentes y que habría ofrecido una imagen engañosa sobre su seguridad. Los estados relacionan estas prácticas con daños como ansiedad y depresión, entre otros problemas cuya relación causal deberá discutirse durante el proceso.
Entre las características cuestionadas aparecen elementos habituales de las redes sociales modernas, como las recomendaciones algorítmicas y el desplazamiento infinito.
Meta niega estas acusaciones y sostiene que los estados no han aportado pruebas de que sus ciudadanos fueran engañados. También defiende el trabajo realizado durante años para incorporar protecciones específicas para adolescentes.
La compañía argumenta además que algunas de las características cuestionadas por los fiscales forman parte del funcionamiento habitual de las redes sociales y considera que las autoridades están intentando responsabilizarla de problemas que afectan a toda la industria.
El segundo frente es diferente y alcanza a los 29 estados participantes.
En este caso se acusa a Meta de recopilar y utilizar indebidamente información personal de niños mientras utilizaban sus plataformas, en posible vulneración de la legislación federal estadounidense de protección de la privacidad infantil.
Esta combinación de reclamaciones explica la estructura poco habitual del juicio. Los estados querían presentar conjuntamente las acusaciones estatales de protección del consumidor y las relacionadas con privacidad federal, mientras Meta defendía procesos separados debido a las diferencias entre las leyes de cada estado.
La solución adoptada agrupa las reclamaciones estatales de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey y permite tratar conjuntamente las reclamaciones federales de los 29 estados.
Los 1,4 billones de dólares necesitan un gran asterisco
La cifra que inevitablemente está protagonizando los titulares es 1,4 billones de dólares, equivalentes a 1,4 trillion en la escala numérica estadounidense.
Es una cantidad cercana a la capitalización bursátil que tenía Meta cuando comenzó a conocerse el cálculo.
Pero decir simplemente que Meta se enfrenta a una multa de 1,4 billones sería engañoso.
La cifra procede de Meta, no de una petición pública de los fiscales generales para que la empresa pague exactamente esa cantidad.
En julio, la compañía sostuvo ante el tribunal que los cálculos planteados por California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey podrían conducir a sanciones de hasta 1,4 billones de dólares si se aplicaran determinadas penalizaciones contempladas por sus leyes de protección del consumidor. Meta calificó ese escenario de carente de fundamento y aseguró que una sanción semejante no tendría precedente en este ámbito.
Los fiscales generales no habían especificado públicamente una cantidad definitiva.
Con el juicio ya iniciado aparece además una referencia mucho más baja, aunque todavía gigantesca: abogados de los estados señalaron durante una audiencia previa que las posibles sanciones podrían situarse más cerca de los 200.000 millones de dólares, aproximadamente el equivalente a tres años de beneficio neto de Meta.
Por tanto, los 1,4 billones representan un escenario de cálculo planteado por la propia defensa, no una multa impuesta ni la cantidad que Meta vaya necesariamente a pagar.
Antes de llegar a cualquier sanción será necesario determinar además si la empresa es responsable de las infracciones que se le atribuyen.
El mayor cambio podría estar dentro de Instagram y Facebook
Las consecuencias económicas son solo una parte del proceso.
California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey quieren que el tribunal obligue a Meta a introducir cambios en sus plataformas, entre ellos restricciones de edad y la eliminación del desplazamiento infinito, además de otras modificaciones destinadas a proteger a los usuarios más jóvenes.
Aquí puede encontrarse el verdadero alcance tecnológico del juicio.
Durante años, buena parte de la economía de las redes sociales se ha construido alrededor de una métrica sencilla: conseguir que el usuario permanezca y participe.
Cada minuto adicional ofrece nuevas oportunidades para mostrar publicidad, recopilar señales sobre intereses y mejorar los sistemas de recomendación. Funciones como las notificaciones, recomendaciones personalizadas o contenidos que aparecen continuamente al desplazarse por la pantalla forman parte de ese modelo.
Si los tribunales empiezan a considerar que determinadas técnicas necesitan restricciones específicas cuando el usuario es menor, las consecuencias pueden extenderse mucho más allá de Meta.
La compañía no está sola en este frente. YouTube, TikTok y Snapchat, entre otras plataformas, afrontan también litigios en Estados Unidos relacionados con el supuesto impacto de sus productos sobre los jóvenes. Existen miles de reclamaciones presentadas por estados, distritos escolares y particulares.
La presión tampoco procede únicamente de los tribunales.
Una encuesta Reuters/Ipsos publicada este mes encontró que el 66 % de los estadounidenses consultados apoyaba leyes que exigieran sistemas de verificación de edad para impedir que menores de 16 años accedieran a determinadas redes sociales. Un 61 % consideraba necesaria una supervisión más estricta de estas compañías.
Meta ya tiene otro precedente reciente en Nuevo México
El juicio federal comienza además pocos días después de otra decisión importante para Meta.
Un tribunal de Nuevo México ordenó este mes a la compañía aportar 567 millones de dólares a un fondo de salud mental para adolescentes y realizar modificaciones en sus servicios después de considerar que sus plataformas constituían una molestia pública perjudicial para los menores.
La decisión se suma a otros 375 millones de dólares concedidos anteriormente por un jurado dentro de ese procedimiento, elevando las cantidades vinculadas al caso a unos 942 millones. Meta tiene previsto recurrir.
Entre las medidas ordenadas en Nuevo México aparecen controles de edad más estrictos, límites mensuales de utilización para menores, restricciones de notificaciones durante determinadas horas y cambios en algunas interacciones con adolescentes.
No todas las peticiones del estado fueron aceptadas. El tribunal rechazó, por ejemplo, algunas modificaciones propuestas sobre algoritmos y desplazamiento infinito al considerar que no eran viables en los términos planteados.
El proceso que acaba de comenzar en California es diferente y tiene un alcance mucho mayor.
Durante aproximadamente seis semanas, los estados intentarán demostrar que determinadas decisiones empresariales y de producto de Meta perjudicaron a usuarios jóvenes y vulneraron las leyes aplicables. Meta tratará de demostrar que esas acusaciones no están respaldadas por las pruebas y defenderá las medidas de protección que ha incorporado.
El resultado puede acabar expresándose en miles de millones de dólares, pero la cuestión más importante para el sector tecnológico probablemente no sea la cifra.
Será determinar si características diseñadas para maximizar la interacción pueden terminar convirtiéndose en una responsabilidad jurídica cuando quienes las utilizan son menores. Una decisión en esa dirección podría afectar a cómo se diseñan Instagram y Facebook y convertirse en una referencia para los numerosos procesos que todavía esperan a las grandes plataformas sociales estadounidenses.
Preguntas frecuentes
¿Por qué están juzgando a Meta por Facebook e Instagram?
Los estados acusan a Meta de haber diseñado sus plataformas para fomentar un uso adictivo entre menores y de engañar sobre su seguridad. Los 29 estados participantes también plantean acusaciones relacionadas con la recopilación y utilización de datos personales de niños.
¿Meta puede recibir realmente una multa de 1,4 billones de dólares?
Los 1,4 billones proceden de un cálculo presentado por Meta sobre el posible alcance de las sanciones, no de una multa ya impuesta. Los fiscales no han solicitado públicamente esa cantidad y durante una audiencia señalaron que las penalizaciones podrían acercarse más a los 200.000 millones de dólares.
¿Podría desaparecer el scroll infinito de Instagram?
California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey están solicitando al tribunal, entre otras medidas, que Meta elimine el desplazamiento infinito. Que finalmente se ordene hacerlo dependerá del resultado del proceso.
¿Quién decidirá el resultado del juicio contra Meta?
Existe un jurado consultivo de ocho personas que emitirá un veredicto, pero este no será vinculante. La decisión definitiva sobre la responsabilidad de Meta corresponde a la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers.