Hoy me ha dado por pensar. por reflexionar. Tras esta noticia que he encontrado en el preiódico Levante, lo cierto es que va a ser que con esto de las redes sociales, hemos llevado la imagen física de las personas, o mejor dicho de los políticos, hasta un punto que antes no existía. Ahora ya no es solo el que sale en la tele, o el que habla en la radio, o esa voz de los altavoces que pide que le votemos, ahora es desde nuestro amigo, hasta aquel que vemos en las redes sociales día sí, día también.

Y claro cuando el contacto con la persona, aunque sea de modo virtual empieza a hacerse tan continúo, ciertas aptitudes empiezan a tener más importancia que otras. En el caso de la noticia que se trata en el link anterior, se habla de la belleza como promesa para votar, como aquellos grupos que se crean en Facebook de “Voto a no se quién porque es muy guapo“.

Sin embargo, si bien esto podría rozar la superficialidad absoluta, lo cierto es que en redes sociales, si se les sabe sacar partido, puede que otras cualidades personales sean también a destacar, como por ejemplo la simpatía, el buen hacer, la comunicación sencilla. Todo es una cuestión de mostrárselo a nuestra audiencia.

Ustedes ¿qué opinan?