Los carruseles se han convertido en una de las piezas más codiciadas del tablero de LinkedIn. En un entorno donde cada minuto cuenta —especialmente para emprendedores, equipos pequeños y profesionales que combinan ventas, gestión y marca personal—, este formato se ha consolidado como una herramienta capaz de condensar ideas complejas en una secuencia rápida de pantallas, fácil de consumir y, sobre todo, muy compartible.

En las últimas semanas, creadores de contenido y perfiles del mundo del marketing digital han empezado a popularizar un flujo de trabajo que promete acelerar la producción de carruseles hasta el extremo: YouTube → Gemini → Gamma, con un resultado que, en teoría, puede quedar listo en 2 minutos. La propuesta, resumida en una imagen que circula por redes, es sencilla: tomar un vídeo largo (o una charla técnica), extraer sus puntos clave con Inteligencia Artificial y convertirlos en una presentación vertical optimizada para publicar como carrusel.

El atractivo es evidente: reutilizar contenido ya existente para publicar más, con mayor consistencia, y sin pasar horas escribiendo, diseñando y estructurando cada diapositiva desde cero. Pero, como ocurre con cualquier atajo, el método también plantea preguntas sobre calidad, originalidad y el riesgo de convertir LinkedIn en un ecosistema de plantillas repetidas.

Por qué los carruseles están de moda en LinkedIn

El carrusel encaja bien con la lógica actual de consumo de contenido. Es visual, fragmenta la información en “bocados” y permite construir una historia con ritmo: gancho inicial, desarrollo en pasos, checklist y cierre con llamada a la acción. Además, obliga a una disciplina útil para el marketing: un mensaje por pantalla y una narrativa que empuje a “pasar a la siguiente”.

Esa estructura funciona especialmente bien en temáticas como ventas, SEO, productividad, liderazgo, formación y guías prácticas. En otras palabras, los territorios donde LinkedIn vive y respira.

El método que se está difundiendo: de un vídeo a un carrusel en 5 pasos

El flujo se presenta como un proceso de cinco pasos, apoyado en herramientas accesibles:

  1. Elegir un vídeo de YouTube dentro del nicho (una entrevista, una clase, una ponencia, un tutorial).
  2. Llevar el contenido a Gemini y usar un prompt (instrucciones) para extraer la “esencia” del vídeo: tesis central, datos, ejemplos, pasos y citas destacables.
  3. Abrir Gamma y escoger la opción de crear contenido con IA.
  4. Seleccionar el formato “Social” y configurar 10 módulos verticales (la forma típica del carrusel).
  5. Pegar el texto generado y elegir “poco texto” para que el resultado sea más visual y fácil de leer.

El resultado: un carrusel que, al menos en apariencia, ya está estructurado para publicar. El tono del mensaje que acompaña esta técnica suele ser el mismo: recuperar tiempo para el negocio (o para la vida), sin renunciar a la presencia en redes.

Lo que realmente marca la diferencia: el prompt

El elemento clave no es solo la herramienta, sino cómo se le pide a la herramienta. En los ejemplos que se comparten, el prompt no se limita a “resume este vídeo”, sino que obliga a la IA a producir material ya listo para carrusel: titulares cortos, frases breves y puntos accionables.

Para medios de marketing y redes sociales, lo interesante es que este flujo está empujando a muchos profesionales a tratar el prompt como una pieza editorial: un guion que define enfoque, estructura y estilo, igual que haría un editor humano.

A continuación, dos ejemplos de prompts (plantillas) pensados para sectores distintos, preparados para generar un carrusel de 10 diapositivas.

Ejemplo 1: Marketing online y SEO (agencia o consultor)

Actúa como estratega senior de marketing digital y SEO.

Voy a pegar el contenido de un vídeo sobre: [TEMA].
Quiero que lo conviertas en un carrusel vertical para LinkedIn de 10 módulos, con poco texto.

Estructura:
1) Gancho: promesa + problema en 1 frase
2) Contexto: por qué importa ahora
3-8) 6 ideas accionables (1 por slide, máximo 2 frases por slide)
9) Errores comunes (3 bullets)
10) Cierre: checklist + pregunta para comentarios

Reglas:
- Nada de generalidades.
- Incluye ejemplos prácticos (sin inventar cifras).
- Títulos cortos (máx 7 palabras).
- Texto por slide: máx 25 palabras.

Contenido del vídeo:
[PEGAR TEXTO]

Ejemplo 2: Empresa de reformas de pisos (servicio local)

Actúa como asesor experto en reformas integrales y comunicación para LinkedIn.

Voy a pegar el contenido de un vídeo sobre reformas de pisos.
Convierte el contenido en un carrusel de 10 módulos verticales, con poco texto, orientado a propietarios.

Estructura:
1) Gancho: “3 cosas que nadie te dice…”
2) Presupuesto: cómo evitar desviaciones
3) Plazos: lo realista vs lo prometido
4) Permisos/licencias: lo mínimo que revisar
5) Partidas clave: en qué se va el dinero
6) Calidades: qué pagar y qué no
7) Contrato: 3 puntos que protegen
8) Señales de alarma: “huye si ves esto”
9) Checklist final (5 bullets)
10) Cierre: pregunta + llamada a pedir presupuesto

Reglas:
- Lenguaje claro, sin tecnicismos.
- No inventes datos.
- Un ejemplo concreto por slide si el vídeo lo permite.

Contenido del vídeo:
[PEGAR TEXTO]

Ventajas reales… y riesgos que ya se empiezan a notar

El método tiene ventajas claras: rapidez, consistencia y capacidad de escalar la creación de contenido. Para equipos de marketing, además, ofrece un uso inteligente del tiempo: una pieza larga (el vídeo) puede convertirse en varios carruseles, posts y hasta newsletters.

Pero también hay riesgos:

  • Homogeneización: si todos usan el mismo prompt y la misma estructura, los carruseles se vuelven indistinguibles.
  • Contenido “derivado” sin valor añadido: resumir no siempre equivale a aportar. El carrusel que funciona suele incluir criterio, experiencia o un ángulo propio.
  • Errores de interpretación: cuando se trabaja a toda velocidad, es más fácil publicar una simplificación incorrecta o una afirmación sacada de contexto.
  • Saturación: a mayor facilidad para producir, mayor volumen… y más competencia por la atención.

En otras palabras: el atajo existe, pero el resultado final sigue dependiendo del mismo factor de siempre: la edición humana. El carrusel rápido puede ser el borrador; la diferencia la marca quien revisa, recorta, ajusta el gancho y añade un punto de vista.


Preguntas frecuentes

¿Qué tipo de vídeos funcionan mejor para convertir en carrusel de LinkedIn?
Los que tienen estructura clara: listas, pasos, frameworks, tutoriales, “errores comunes” y casos prácticos. Cuanto más ordenado sea el vídeo, más “carruselizable” resulta el contenido.

¿Cómo evitar que el carrusel parezca genérico si se ha creado con Inteligencia Artificial?
Añadiendo un ángulo propio: una opinión breve, un ejemplo real del sector, una experiencia concreta o una recomendación que no esté en el vídeo. La revisión editorial es lo que evita el “contenido clonado”.

¿Cuántos módulos debería tener un carrusel para maximizar la lectura en LinkedIn?
En este flujo se trabaja con 10 módulos verticales, una longitud habitual para mantener ritmo sin alargar demasiado. Lo importante es que cada diapositiva tenga una idea única y un texto muy breve.

¿Qué prompt sirve para crear carruseles de SEO y marketing que generen leads, no solo likes?
Uno que obligue a incluir: problema específico, pasos accionables, errores comunes y un cierre con llamada a la acción (“¿quieres plantilla?”, “¿lo adapto a tu caso?”). Sin ese cierre, el carrusel suele quedarse en contenido informativo sin conversión.

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