El riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos en Europa está en aumento. Las condiciones climáticas más cálidas y prolongadas han extendido la temporada de mosquitos en el continente, facilitando la propagación de vectores peligrosos como el Aedes albopictus, conocido globalmente como el mosquito tigre asiático. Este insecto es capaz de transmitir enfermedades graves como el dengue y el chikungunya, que anteriormente solo ingresaban a Europa por medio de viajeros internacionales. Sin embargo, ahora se evidencian redes de transmisión local, con casos recientes reportados en Francia, Italia y España, lo que ha impulsado al Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades a exigir mejoras en la preparación y control sanitario local.
En respuesta a este desafío emergente, Rentokil, una empresa líder en el control de plagas, ha unido fuerzas con Debug, una iniciativa de Google centrada en combatir enfermedades transmitidas por mosquitos. Juntas, han creado una alianza estratégica que busca aplicar la Técnica del Insecto Incompatible (IIT) en la gestión de vectores en Europa. Esta estrategia ya ha mostrado resultados alentadores en Roma, donde se alcanzó una reducción del 88% en la producción de huevos viables de mosquitos.
La alianza combina la infraestructura y experiencia de Rentokil con las avanzadas tecnologías de Debug, que incluyen cría automatizada y clasificación por inteligencia artificial, para mejorar la gestión de vectores en territorios de alto riesgo. Esta colaboración garantiza que los mosquitos macho liberados no representen un riesgo adicional de picaduras, ya que no pueden picar a los humanos. En su lugar, estos machos portan una bacteria endosimbionte llamada Wolbachia, que les permite producir, junto con las hembras silvestres, huevos no viables, reduciendo así la población de mosquitos.
Como parte de esta estrategia, un proyecto piloto se ha iniciado en España, concretamente en colaboración con la Agencia de Salud Pública de Barcelona. En el verano pasado, se realizaron liberaciones semanales de 80.000 mosquitos macho en áreas urbanas, destinadas a inducir esterilidad en las hembras salvajes. Este es el primer despliegue de esta técnica a gran escala en un entorno urbano europeo.
El proyecto abarca desde la producción de mosquitos hasta su liberación y el monitoreo continuo de su eficacia, manteniendo el enfoque en la sostenibilidad ambiental del programa. La colaboración con las autoridades de salud pública locales busca establecer respuestas más efectivas y sostenibles frente a la amenaza de los mosquitos.
El Dr. Rubén Bueno Marí, entomólogo de Rentokil, subraya la importancia de adoptar soluciones integrales que protejan los ecosistemas y respondan eficazmente a las amenazas a la salud pública. Linus Upson, de Debug, destaca la viabilidad de escalar rápidamente este enfoque integrado, gracias a la alianza con Rentokil. Esta asociación promete avanzar significativamente en el control efectivo de las enfermedades transmitidas por mosquitos en Europa.