Cada vez hacemos más fotos y borramos menos. Esa acumulación de imágenes en móviles y servicios en la nube tiene un impacto ambiental que suele pasar desapercibido. Según un estudio difundido por la empresa de impresión fotográfica Cheerz con motivo del Día Mundial de la Fotografía, una de cada tres fotografías que los españoles conservan en su teléfono carece de valor o utilidad para ellos, mientras que el 70 % cree, de forma errónea según la compañía, que imprimir fotografías contamina más que almacenarlas digitalmente.
Las claves de la contaminación digital en 20 segundos
- En 2026 se tomarán 1,95 billones de fotografías en todo el mundo, el 94 % con smartphones.
- Un estudio señala que un tercio de las fotos guardadas por los españoles no tienen relevancia.
- Solo el 38 % elimina de forma habitual las imágenes innecesarias.
- Expertos recuerdan que el almacenamiento digital también consume energía y recursos.
La reflexión llega en un momento en el que el crecimiento de los datos almacenados en la nube y el uso masivo de teléfonos inteligentes están aumentando el consumo energético de los centros de datos, una infraestructura imprescindible para conservar millones de fotografías que, en muchos casos, nunca vuelven a consultarse.
Hacemos más fotos que nunca, pero pocas se eliminan
Las previsiones de Rise Above Research apuntan a que durante 2026 se capturarán 1,95 billones de fotografías en todo el mundo y que el 94 % se realizarán con teléfonos móviles. Además, el número total de imágenes almacenadas alcanzará los 13,6 billones.
En España, el III Estudio sobre el uso de la fotografía elaborado por Cheerz revela que el almacenamiento indiscriminado se ha convertido en un hábito habitual. Según esta encuesta, el 63 % de los españoles reconoce acumular fotografías en sus dispositivos, mientras que únicamente el 38 % afirma eliminar periódicamente aquellas que ya no necesita.
Como consecuencia, alrededor de una de cada tres imágenes almacenadas en los móviles no tiene ningún valor para sus propietarios, según los datos del estudio.
La nube también tiene un coste ambiental
El almacenamiento digital suele percibirse como una alternativa sin impacto ambiental, pero esa percepción no siempre coincide con la realidad.
Los centros de datos donde se almacenan millones de fotografías requieren electricidad para funcionar de forma ininterrumpida y sistemas de refrigeración que también consumen recursos.
Según la iniciativa Digital Decarbonisation, los centros de datos representan alrededor del 2,5 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.
A ello se suma el crecimiento continuo de los residuos electrónicos. El informe The Global E-Waste Monitor 2024, elaborado bajo el paraguas de Naciones Unidas, estima que cada año se generan 62 millones de toneladas de residuos electrónicos, una cifra que podría alcanzar los 82 millones de toneladas en 2030 si se mantiene la tendencia actual.
Persisten algunas ideas equivocadas
El estudio de Cheerz también pone de manifiesto una percepción extendida entre los consumidores. Siete de cada diez españoles consideran que imprimir fotografías tiene un mayor impacto ambiental que conservarlas únicamente en formato digital.
La compañía sostiene que ambas opciones generan impacto y defiende la necesidad de aplicar hábitos de «higiene digital», como revisar periódicamente las galerías del móvil y eliminar imágenes duplicadas o que ya no resulten útiles.
Qui Marín, directora para el sur de Europa de Cheerz, considera que la facilidad con la que hoy se hacen fotografías ha cambiado nuestra relación con ellas.
«No hacemos fotos porque sí, las hacemos porque queremos conservar algo que nos importa. Y, sin embargo, la mayoría de esas imágenes se quedan olvidadas en una galería del móvil generando un impacto ambiental real en lugar de convertirse en algo que se pueda tocar o guardar.»
Solo una minoría imprime fotografías con frecuencia
La encuesta refleja también un cambio en los hábitos de consumo.
Solo el 15 % de los españoles asegura imprimir fotografías de manera habitual. El 60 % lo hace únicamente de forma ocasional y uno de cada cuatro nunca imprime sus imágenes.
Entre las principales razones aparecen la falta de espacio para guardar copias físicas (30 %), la pereza (25 %) y el olvido (24 %).
Aunque Cheerz defiende la impresión fotográfica como una alternativa para conservar los recuerdos más importantes, los expertos coinciden en que el mayor beneficio ambiental pasa por gestionar mejor el volumen de imágenes que almacenamos, independientemente de si finalmente se imprimen o permanecen en formato digital.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas fotos se harán en el mundo durante 2026?
Las previsiones de Rise Above Research estiman que se capturarán 1,95 billones de fotografías y que el 94 % se realizarán con teléfonos inteligentes.
¿Qué porcentaje de las fotos almacenadas no tiene relevancia para los españoles?
Según el III Estudio de Cheerz sobre el uso de la fotografía, aproximadamente una de cada tres fotografías guardadas en los móviles carece de valor para sus propietarios.
¿Por qué almacenar fotos en la nube también tiene impacto ambiental?
Porque los centros de datos necesitan electricidad y sistemas de refrigeración para mantener disponible toda esa información de forma permanente.
¿Los españoles eliminan habitualmente las fotos que no necesitan?
No de forma generalizada. El estudio indica que solo el 38 % borra periódicamente las imágenes innecesarias, mientras que la mayoría reconoce acumular fotografías en sus dispositivos.