Fake News, una nueva amenaza para nuestra ciberseguridad

Son muchas las amenazas que nos podemos encontrar en la red, pero una que está haciendo mucho ruido en los últimos tiempos es la conocida como Fake News. Esta amenaza se puede definir como aquella información fabricada y publicada deliberadamente para engañar y cree en falsedades o poner en duda hechos verificable. Sin embargo, tal y como señala la EJN, esta desinformación en prensa no es nueva, sino que lo verdaderamente revolucionario es la rapidez y amplitud con la que se propagan estas informaciones falsas.

Auge durante las elecciones de Estados Unidos en 2016

Fuente: pixabay

Este término alcanzó mayor relevancia durante la celebración de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016. Información que provocó que la balanza de las elecciones se decantara por el actual presidente de ese país. De hecho, Mark Zuckerberg, declaró que durante ese periodo, se crearon 80.000 publicaciones falsas que llegaron a 126 millones de estadounidenses por medio de Facebook.

Este fenómeno, en la era de la híper-conectividad, es especialmente alarmante si se tiene en cuenta que, de acuerdo con el Instituto Tecnológico de Massachusetts y su informe The spread of true and false news online, estas noticias tienen hasta un 70% más de probabilidades de ser compartidas que las verídicas, propagándose más rápido y llegando a una mayor audiencia. Según una investigación llevada a cabo por Buzzfeed, las fake news publicadas con anterioridad a las elecciones estadounidenses tuvieron más interacciones en Facebook que las de medios reputados como el New York Times, Washington Post o NBC News.

Y lo cierto es que la mentira no es algo nuevo. Siempre ha existido. Aquí lo que marca la diferencia es la velocidad de propagación de este fenómeno, que actualmente actúa más allá del ámbito político. Como hemos visto el asunto no puede tratarse como un fenómeno aislado. Podemos hablar de que ya existe una industria de fake news que inevitablemente ha convertido el asunto, por su gravedad, en un tema de ciberseguridad nacional.Por ejemplo, en España la lucha contra las “campañas de desinformación” fue incluida en la Estrategia de Seguridad Nacional de 2017, siendo por tanto el Consejo Nacional de Ciberseguridad el responsable de actuar contra las fake news en nuestro país.

Aumento de las noticias falsas en 2018

Fuente: wikipedia

Según varias empresas en seguridad informática, este problema seguirá en aumento en el próximo año, en especial las fakes news. Ahora bien, ¿cómo se relacionan exactamente estas amenazas con las fake news? ¿Cómo pueden afectar a particulares y empresas? Y, lo más importante, ¿qué podemos hacer para protegernos?

Por ejemplo, en 2014 se enviaron una serie de emails maliciosos que incluían información falsa y vídeos sobre el vuelo de Malasyan Airlines desaparecido. A pesar de que estos correos tenían un aspecto noticioso, en realidad instalaban troyanos que permitían el acceso remoto al ordenador de la víctima. De manera similar, fake news compartidas masivamente en Facebook y Twitter podrían ser en realidad estrategias para atacar a los usuarios mediante malware o phising, convirtiendo el clickbaiting en clickjacking.

Debido a la gran cantidad de información que se comparten en redes sociales, los atacantes tienen la posibilidad de crear estrategias trampas para crear contenido que parezcan real y por tanto, que sea compartido por los usuarios. También hay que destacar que muchos usuarios acceden a esta información en el trabajo, por lo que es posible que la propagación se lleve a cabo desde un dispositivo a toda la red de la compañía. De hecho, la National Crime Agency de Reino Unido señala a las noticias falsas como parte de “campañas híbridas” destinadas a destruir la reputación de las empresas. En este sentido, en mayo de 2017 seis restaurantes de comida india en Reino Unido fueron víctimas de historias falsas en la red, sufriendo como consecuencia pérdidas económicas y viéndose obligados en algunos casos a reducir sus plantillas.

Ahora ya queda en nuestras manos tomar las medidas necesarias para no caer en la trampa de los atacantes.