Google ha dado un paso más en la evolución de los sistemas de autenticación con el lanzamiento de Selfie Video, una nueva función que permite utilizar un breve vídeo del rostro como método de recuperación de cuentas. La característica se suma a las passkeys, los códigos de verificación y otros mecanismos ya existentes, con el objetivo de ofrecer una alternativa cuando el usuario pierde el acceso a su teléfono, ordenador o métodos habituales para iniciar sesión. La compañía asegura que el sistema está diseñado con múltiples capas de protección frente a intentos de suplantación mediante fotografías, vídeos manipulados o deepfakes.

Las claves de Selfie Video en 30 segundos

  • Google incorpora un vídeo selfie como nuevo método opcional para recuperar el acceso a una cuenta.
  • El usuario graba un vídeo siguiendo una serie de movimientos guiados que servirán como referencia para futuras verificaciones.
  • La empresa afirma que la grabación permanece cifrada, puede eliminarse en cualquier momento y solo se utiliza para la autenticación, salvo autorización expresa para otros fines.
  • El sistema incluye comprobaciones de presencia en tiempo real para dificultar ataques mediante fotografías, vídeos grabados o contenido generado por IA.
  • La función se despliega de forma progresiva y convivirá con passkeys, autenticación en dos pasos y otros métodos de recuperación.

La novedad refleja una tendencia que se acelera en toda la industria: reducir la dependencia de las contraseñas tradicionales y reforzar los mecanismos de verificación de identidad. Sin embargo, también reabre el debate sobre el creciente uso de datos biométricos por parte de los grandes proveedores de servicios digitales.

Un nuevo factor de autenticación pensado para situaciones de emergencia

Selfie Video no pretende convertirse en el método habitual para iniciar sesión. Google lo presenta como una solución para aquellos casos en los que el usuario queda bloqueado fuera de su cuenta porque ha perdido el móvil, ha cambiado de dispositivo o no puede acceder a sus factores habituales de autenticación.

La configuración consiste en grabar un breve vídeo mirando a la cámara mientras la aplicación solicita realizar varios movimientos sencillos de la cabeza. Esa grabación queda asociada a la cuenta y servirá como referencia si en el futuro es necesario demostrar la identidad del propietario.

Cuando llegue ese momento, el usuario simplemente tendrá que grabar un nuevo vídeo. Los sistemas de Google compararán ambas capturas para verificar que corresponden a la misma persona antes de permitir la recuperación del acceso.

Este planteamiento busca ofrecer una alternativa adicional frente a otros sistemas de recuperación, especialmente en situaciones donde tampoco es posible recibir códigos SMS, acceder al correo alternativo o utilizar un dispositivo previamente autorizado.

Cómo intenta Google evitar los deepfakes

Uno de los principales desafíos de cualquier sistema biométrico es evitar que un atacante pueda engañarlo utilizando fotografías o vídeos del propietario de la cuenta.

Google afirma que Selfie Video incorpora varias capas de protección. Además de comparar la nueva grabación con la almacenada previamente, solicita movimientos específicos durante el proceso para comprobar que realmente existe una persona delante de la cámara y no una reproducción.

La compañía explica que estas pruebas de presencia («liveness detection») se complementan con los mecanismos habituales de detección de inicios de sesión sospechosos, analizando también el contexto del acceso, el dispositivo utilizado y otros indicadores de riesgo.

La aparición de herramientas capaces de generar vídeos hiperrealistas mediante inteligencia artificial convierte este tipo de verificaciones en un elemento cada vez más importante para los sistemas modernos de autenticación.

El avance de las passkeys no elimina la necesidad de nuevos métodos

Durante los últimos años Google, Apple y Microsoft han impulsado las passkeys como sustitutas de las contraseñas tradicionales. Estas credenciales, basadas en criptografía de clave pública, eliminan muchos de los ataques asociados al phishing y al robo de contraseñas.

Sin embargo, incluso las passkeys presentan un problema cuando el usuario pierde el acceso a sus dispositivos principales.

Es precisamente ahí donde Google sitúa Selfie Video: como un mecanismo complementario de recuperación que amplía las posibilidades de recuperar una cuenta sin depender exclusivamente de un teléfono concreto o de un único método de autenticación.

La compañía continúa recomendando configurar varios sistemas de acceso simultáneamente, incluyendo teléfonos de recuperación, claves de acceso y contactos de confianza, en lugar de confiar únicamente en un único factor.

Más comodidad… y más responsabilidad sobre los datos biométricos

Google asegura que el vídeo permanece cifrado durante su almacenamiento y que el usuario conserva el control sobre él en todo momento, pudiendo eliminarlo desde la configuración de su cuenta. Además, indica que la grabación solo se utilizará para procesos de autenticación salvo que el propietario autorice expresamente otros usos.

Aun así, la incorporación de biometría facial como mecanismo de recuperación vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que trasciende a Google: hasta qué punto los grandes proveedores tecnológicos deben almacenar información biométrica de millones de usuarios.

La tendencia parece clara. Las contraseñas pierden protagonismo mientras aumentan las soluciones basadas en claves criptográficas, biometría y verificaciones inteligentes capaces de adaptarse al contexto de cada inicio de sesión. Selfie Video representa un paso más en esa transición, aunque será el tiempo quien determine si termina convirtiéndose en un método ampliamente utilizado o queda reservado para situaciones muy concretas.

Preguntas frecuentes

¿Selfie Video sustituye a las passkeys?

No. Google lo presenta como un método adicional de recuperación de cuentas que convivirá con passkeys, autenticación en dos pasos y otros sistemas de verificación.

¿Qué ocurre con el vídeo grabado?

Google indica que permanece cifrado, se almacena únicamente con el consentimiento del usuario y puede eliminarse en cualquier momento desde la configuración de la cuenta.

¿Puede un deepfake engañar al sistema?

La compañía afirma que utiliza comprobaciones de presencia en tiempo real y otras capas de seguridad para dificultar ataques mediante fotografías, vídeos grabados o contenido generado por inteligencia artificial.

¿Está disponible para todos los usuarios?

El despliegue es progresivo y Google permite comprobar desde la configuración de la cuenta si la función ya está habilitada para cada usuario.

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