Bruselas ha abierto un nuevo frente contra Meta al considerar que Facebook e Instagram utilizan funciones capaces de fomentar un uso excesivo o compulsivo. La Comisión Europea señala directamente al desplazamiento infinito, la reproducción automática de vídeos y las recomendaciones personalizadas, tres elementos tan integrados en las redes sociales que muchos usuarios apenas reparan en ellos mientras pasan de una publicación a la siguiente.
No se trata todavía de una condena ni de una demanda judicial en sentido estricto. La Comisión ha comunicado a Meta sus conclusiones preliminares dentro de una investigación basada en la Ley de Servicios Digitales, conocida como DSA. La empresa podrá responder antes de que Bruselas adopte una decisión definitiva. Si la infracción se confirma y Meta no introduce cambios suficientes, la sanción podría alcanzar hasta el 6 % de su facturación mundial anual.
Las claves del caso contra Meta en 20 segundos
- La Comisión Europea considera preliminarmente que Facebook e Instagram incumplen la DSA.
- Bruselas acusa a Meta de no evaluar ni reducir adecuadamente los riesgos de sus diseños considerados adictivos.
- El expediente afecta al desplazamiento infinito, la reproducción automática, los Reels, las Stories y las recomendaciones personalizadas.
- La preocupación alcanza a todos los usuarios, aunque presta especial atención a menores y adultos vulnerables.
- Meta puede presentar alegaciones y proponer cambios antes de una decisión final.
- La multa máxima prevista por la DSA puede llegar al 6 % de la facturación mundial anual.
- La Comisión podría exigir modificaciones visibles en el funcionamiento cotidiano de ambas plataformas.
- El procedimiento europeo coincide con numerosas demandas y actuaciones judiciales contra Meta en Estados Unidos.
La investigación comenzó en mayo de 2024 para estudiar, entre otros asuntos, si los sistemas de Facebook e Instagram podían favorecer conductas adictivas y si las medidas de protección de menores eran suficientes. Dos años después, los reguladores consideran que Meta no ha valorado adecuadamente las consecuencias de un diseño pensado para que siempre haya otro vídeo, otra fotografía o una nueva recomendación esperando en la pantalla.
Por qué el desplazamiento infinito preocupa a Bruselas
El desplazamiento infinito eliminó uno de los límites naturales que tenían las primeras páginas web. Antes, el usuario llegaba al final, tenía que pulsar para continuar y podía decidir si realmente quería seguir. En Facebook e Instagram el contenido aparece sin interrupción.
La reproducción automática cumple una función parecida. Al terminar un vídeo empieza otro sin que la persona tenga que buscarlo ni tomar una decisión consciente. Los algoritmos aprenden además qué temas retienen durante más tiempo a cada usuario y ajustan las siguientes recomendaciones para mantener su atención.
La Comisión Europea sostiene que esa combinación puede colocar al usuario en una especie de “piloto automático”, al reducir los momentos en los que tendría que decidir si continúa utilizando la aplicación. Según sus conclusiones provisionales, estos sistemas pueden favorecer hábitos poco saludables y un consumo compulsivo, con efectos sobre el bienestar mental y físico.
Esto no significa que todas las personas que utilizan Instagram o Facebook desarrollen una adicción clínica. El término “diseño adictivo” se utiliza aquí para describir mecanismos que incentivan la permanencia y dificultan abandonar el servicio, no para diagnosticar individualmente a sus usuarios.
La cuestión central para la DSA es si Meta ha identificado correctamente esos riesgos sistémicos y ha tomado medidas proporcionadas para reducirlos. Facebook e Instagram están consideradas plataformas de muy gran tamaño en Europa, por lo que tienen obligaciones reforzadas para estudiar cómo sus productos pueden afectar a la salud, a los derechos fundamentales y a los menores.
Bruselas no cuestiona únicamente que exista contenido dañino. El expediente dirige la atención hacia la propia arquitectura del producto: qué ocurre al abrir la aplicación, cómo se ordenan las publicaciones y qué decisiones toma el algoritmo para prolongar cada sesión.
Ese cambio es relevante. Durante años, las redes sociales han defendido que los problemas dependían principalmente de lo que publicaban terceros. La DSA permite examinar también si el diseño de la plataforma amplifica esos riesgos o crea incentivos para consumir contenido durante más tiempo.
Qué cambios podría tener que introducir Meta
La Comisión no ha publicado todavía una orden definitiva con todas las modificaciones que Meta deberá aplicar. Sus observaciones apuntan, sin embargo, a cambios mucho más profundos que añadir un nuevo aviso dentro del menú de configuración.
Entre las opciones mencionadas figuran desactivar por defecto la reproducción automática, limitar el desplazamiento infinito, introducir pausas que no puedan ignorarse con un solo toque y ofrecer sistemas de recomendación menos centrados en maximizar la interacción.
También podrían revisarse las notificaciones nocturnas, la sucesión automática de Reels y Stories y la facilidad con la que un usuario puede encadenar contenidos relacionados durante largos periodos.
La Comisión considera insuficientes algunas de las herramientas actuales. Los avisos de tiempo pueden descartarse fácilmente, mientras que los controles parentales exigen conocimientos y una dedicación que muchas familias no tienen. Las campañas de concienciación sobre salud mental tampoco compensarían, según Bruselas, un producto cuya configuración principal sigue orientada a retener al usuario.
Meta rechaza esta interpretación y sostiene que los reguladores no han valorado adecuadamente las medidas adoptadas en los últimos años. La compañía cita sus cuentas para adolescentes, que activan protecciones por defecto y permiten a las familias establecer límites y controles adicionales.
Estas cuentas restringen ciertos contactos y contenidos, además de ofrecer opciones para controlar el tiempo de uso. Para Meta, esas medidas demuestran que la empresa sí ha actuado para mejorar la experiencia de los menores. La Comisión considera por ahora que no bastan para corregir los riesgos asociados al diseño general de las aplicaciones.
La diferencia entre ambas posiciones es importante. Meta presenta herramientas para que cada usuario o familia gestione el consumo. Bruselas cuestiona que la responsabilidad recaiga sobre ellos cuando la configuración inicial de la plataforma sigue favoreciendo el uso continuado.
Es parecido a colocar un recordatorio para descansar dentro de un producto que, al mismo tiempo, elimina todos los puntos naturales de parada.
Los menores preocupan más, pero el expediente también afecta a los adultos
Buena parte del debate público gira alrededor de los adolescentes. Tienen menos experiencia para reconocer determinadas técnicas de persuasión y pueden ser más sensibles a la comparación social, la presión del grupo o la búsqueda constante de aprobación.
La Comisión ha prestado especial atención al uso nocturno de Instagram y Facebook, así como a los recorridos de recomendaciones que pueden llevar a una persona joven hacia contenido cada vez más extremo o perjudicial. También mantiene abiertas líneas de investigación relacionadas con la presencia de menores de 13 años y la eficacia de los sistemas de comprobación de edad.
Pero el procedimiento no se limita a los niños. Las conclusiones preliminares hablan igualmente de adultos vulnerables y del efecto general sobre el bienestar de los usuarios.
Un adulto puede pasar una hora viendo vídeos sin haber decidido dedicar ese tiempo a la aplicación. Puede abrir Instagram para responder a un mensaje y terminar recorriendo decenas de publicaciones recomendadas. Este comportamiento no convierte automáticamente a la persona en adicta, pero muestra hasta qué punto el producto puede dirigir la atención.
Las plataformas obtienen buena parte de sus ingresos de la publicidad. Cuanto más tiempo permanece una persona dentro de la aplicación, más anuncios puede recibir y más información genera sobre sus intereses. Reducir el consumo compulsivo puede entrar por eso en conflicto con el modelo económico que ha guiado el crecimiento de las redes sociales.
La intervención europea busca que la seguridad y el bienestar formen parte del diseño inicial, en lugar de aparecer como opciones que el usuario tiene que localizar y activar.
Europa y Estados Unidos avanzan por caminos diferentes
La actuación de la Unión Europea coincide con una presión creciente contra Meta en Estados Unidos, pero los procedimientos no son iguales.
En Europa la Comisión aplica una regulación administrativa que obliga a las grandes plataformas a evaluar y reducir riesgos sistémicos. El expediente puede terminar con cambios obligatorios, compromisos negociados o una multa.
En Estados Unidos, Meta afronta litigios promovidos por familias, particulares y fiscales generales de varios estados. Estos casos acusan a la empresa de haber creado productos adictivos para menores y de no informar adecuadamente sobre sus riesgos. Un tribunal rechazó recientemente el intento de Meta de cerrar las reclamaciones planteadas por 29 fiscales generales estatales, lo que permite que el proceso continúe.
Meta niega las acusaciones y defiende que ha invertido en seguridad, herramientas familiares y protecciones específicas para adolescentes.
Las investigaciones europeas y estadounidenses comparten una pregunta: hasta qué punto una red social puede responsabilizar al usuario de controlar su tiempo cuando su negocio depende de conseguir que permanezca conectado.
La respuesta tendrá efectos más allá de Meta. TikTok ya ha recibido acusaciones europeas similares y en 2024 retiró de la Unión Europea un sistema de recompensas de TikTok Lite después de que Bruselas plantease dudas sobre su posible efecto adictivo.
La DSA puede terminar modificando algunas de las funciones que durante años se han considerado inevitables en cualquier red social. El desplazamiento infinito o la reproducción automática no son requisitos técnicos. Son decisiones de diseño que pueden activarse, limitarse o eliminarse.
Meta dispone ahora de la oportunidad de responder y presentar nuevas medidas. Si no convence a la Comisión, Facebook e Instagram podrían cambiar de forma visible para los usuarios europeos.
La gran incógnita es si esos cambios se limitarán a Europa o terminarán extendiéndose a otros mercados. Las grandes plataformas suelen preferir productos globales, pero también han demostrado que pueden ofrecer experiencias distintas cuando una legislación nacional lo exige.
Preguntas frecuentes
¿La Unión Europea ya ha multado a Meta por este caso?
No. La Comisión ha comunicado conclusiones preliminares. Meta puede responder antes de que se adopte una decisión definitiva.
¿Qué funciones considera problemáticas Bruselas?
El desplazamiento infinito, la reproducción automática, los Reels, las Stories y los sistemas de recomendación muy personalizados que favorecen sesiones prolongadas.
¿Afecta únicamente a los menores?
No. Los menores reciben una atención especial por su vulnerabilidad, pero el expediente también analiza los riesgos para adultos y para la salud general de los usuarios.
¿De cuánto podría ser la multa?
La DSA permite imponer sanciones de hasta el 6 % de la facturación mundial anual de la empresa si se confirma el incumplimiento.