Libros electrónicos, sí, por favor


Sus ventajas saltan a la vista. Tienes que verlo. Los libros electrónicos no contaminan, no dañan el medioambiente como lo hace el papel. En ese sentido, se puede decir que los libros electrónicos evitan la tala de vegetación y hacen avanzar las prácticas limpias.

El libro electrónico, por haberse constituido en un soporte digital, son duraderos. Sus contenidos son imperecederos, no les afectan los agentes corrosivos físicos como sucede con los de papel. Una ventaja, desde luego.

No sé si has pensado en la oportunidad que se abre a las actualizaciones, el formato que permite a los e-books conectarse con Internet actualizarse y renovar su contenido en la medida en la que son necesarias mejoras. El libro electrónico está vivo en el lector de e-reader.

¿Has pensado también cuántos libros caben en un e-reader? Puedes llevar una biblioteca entera en el espacio físico de un disco digital. Cuarenta, sesenta, cien títulos que ocuparían toda una estantería en casa, en el reducido espacio de la palma de tu mano. ¿Alguien puede dar más?

Los e-books abren la puerta también a los contenidos multimedia. Pueden ser escuchados y vistos de una forma tan viva que deja a los libros de papel tradicionales a la altura de un autismo cultural.

Los libros electrónicos pueden llegar a tus manos en tiempo real. Se descargan en Internet y se actualizan a velocidad meteórica. No tienes que esperar porque te lleguen los libros por correo o ir a la tienda a adquirirlos, sólo tienes que buscar tiempo para leer una biblioteca que te puedes llevar a todas partes.

Un libro electrónico es más barato que un volumen convencional. Más fácil de generar y de comercializar. ¿No sé si te ha quedado claro? El resto de ventajas están ahí para que las descubras entre página y página.

Alguien da más por menos. Libros digitales, sí, por favor.