-

Llámalo pataleta, pero mi opinión es esta…

gritar

Producto de una experiencia “laboral” me veo con las ganas de hacer un post que podría ser catalogado como “pataleta”. Tal vez, toda la razón que me puedo/quiero atribuir, la perderé al intentar argumentar, pero  he decidido hacer una especie de queja/reflexión sobre aquello que nos rodea e interesa: Los contenidos digitales en productos tecnológicos y el trabajo de comunicación que se hace sobre  estos productos. (Lo mismo me voy por otros cerros, en ese caso disculparme :P)

Es curioso ver medios tradicionales, empresas muy relacionadas con el mundo editorial y los propios escritores o editores, que salen a la palestra portando entre sus manos, columnas, artículos, programas o cualquier otra forma de comunicación típica, estos criticados, denostados o alabados lectores digitales, lectores de eBooks o como quieras llamarlos, dando a entender que los recomiendan y luego al poco tiempo les clavan la puñalada diciendo que no son válidos, que no consiguen lo que ellos desean (Para sus propios propósitos).

Sin olvidar que estas mismas personas también critican a sus propios lectores y/o radioyentes.  Sí, no pongas esa cara, pero como el temita es denso y me temo que debo medir muy bien mis palabras para explicarme correctamente, te insto a que sigas leyendo tras el salto.

Te decía que los propios medios son los primeros en criticar a sus propios clientes. ¿De qué manera? Pues es muy sencillo, son los primeros en hacerse eco de esos casos de “piratería” relacionada  con el sector editorial, son los primeros en tocar las narices con los datos de pérdidas millonarias con cierto sector, los primeros en demostrar que su estatus “off line” es el correcto, tratando de convencer a las agencias que su opinión es mejor que la de otros medios, los primeros en comportarse como verdaderos títeres del sector editorial, los primeros en desacreditar a aquellas personas que defienden un cambio, los primeros en lamer el culo en cuanto ven un cambio significativo y los primeros en mirar al horizonte, ver que algo ha pasado y en vez de mejorar, ayudar o cambiar, agachar la cabeza haciendo caso omiso al resto de personas que intentamos trasladar la ilusión por todo lo que se está gestando.

Los datos en muchos casos me sorprenden, muchos medios siempre se defienden alegando que los eReader son para los jóvenes; no tienen más que ir al metro de Madrid y ver la edad de la mayoría de las personas que leen desde dispositivos digitales. Puedo asegurar que lo que más se ve con personas por encima de los 40 años, aunque últimamente se ve a gente más joven.

No podemos parar esta marea, pero lo que más me molesta (por poner algo suavecito), es negar una evidencia. Con esto no quiero decir que el papel está muerto, ni muchísimo menos, pero al encontrarte con otras personas que te demuestran la caída de sus tiradas mensuales, dejan claro que deben poner la mirada en otro frente.

Respecto al tema de las agencias, me sigo dando cuenta de muchas cosas, pero  lo que sigue quedando claro, es que su mirada sigue en medios tradicionales, dejando en un segundo plano a medios de difusión online. A mí en algunos casos me parece una mala estrategia y sin duda una pésima forma de trabajar, no creo que cueste nada hacer un trabajo en paralelo. Son muchos los intereses de las empresas, sin duda aparecer en un periódico como el Pais o el Mundo no es lo mismo que si apareces en un blog de temática tan concreta, ¿Pero el impacto real cuál es? ¿Llegan al target correcto?

En resumen:

  • No siempre interesa aparecer en ciertos medios
  • Cuando estos se decían pasar a un sector más online o digital, entonces sí merecen ese trato privilegiado.
  • Cuando dejen sus posturas críticas al sector de los eReader y al del propio consumidor podremos hablar.
  • Que ciertas empresas vean en los blogs o webs de información, una forma más cercana e importante de comunicación, pues la cercanía, la opinión especializada, objetividad, la independencia editorial del redactor e inmediatez con la que muchas redes de blogs contamos  es un lujo que pocos saben aprovechar y deberían tener más en cuenta.

Lo último...