Susana Acedo García, experta con más de dos décadas de trayectoria en grandes multinacionales, ha puesto sobre la mesa una reflexión crítica sobre el presente del comercio. Para Acedo, el desafío real al que se enfrentan las empresas hoy no es simplemente vender más o digitalizarse, sino establecer un sistema comercial verdaderamente autónomo. A lo largo de su carrera, ha observado cómo entre el 60% y el 70% del tiempo de un vendedor se desperdicia en tareas administrativas y gestiones que podrían automatizarse, lo cual limita considerablemente su potencial para incrementar las ganancias.
En medio del creciente debate sobre la inteligencia artificial, Acedo ofrece una visión audaz. Asegura que la IA no está destinada a sustituir a los buenos vendedores, sino a librarlos de la burocracia, impulsándolos a mejorar. Según su análisis, el problema más acuciante dentro de muchas empresas es la falta de organización y la dependencia excesiva de un vendedor único o del fundador, una situación que ha llevado a numerosas organizaciones a estancarse en sus cifras de ingresos.
Desde su puesto como Directora Comercial Externa de SINERG-IA, Susana Acedo ha colaborado estrechamente con más de 30 directores ejecutivos en los últimos dos años. Su trabajo ha resultado en una disminución promedio del 35% en la carga comercial directa de estos líderes. Además, ha reestructurado exitosamente más de 60 departamentos de ventas, mejorando notablemente la productividad en el 80% de los casos. Entre sus logros destaca el apoyo a empresas que, atrapadas en una rutina de baja facturación, han conseguido romper sus barreras históricas de ingresos en menos de un año.
La clave, según Acedo, está en la integración de la inteligencia artificial en los procesos comerciales. Las empresas que han avanzado en esta dirección están superando a las que aún no han adoptado tales tecnologías. No obstante, subraya que la tecnología en sí no es la que reemplaza a los vendedores, sino que, al contrario, les permite centrarse en actividades que realmente añaden valor. «Donde hay orden y proceso, la tecnología potencia los resultados; donde hay desorden, solo lo acelera», afirma.
Una trampa común en muchas compañías es la inversión en herramientas tecnológicas sin una estructura sólida para sustentarlas. Acedo menciona que ha visto a empresas desembolsar sumas significativas en tecnología, para luego abandonarla en cuestión de meses, no por fallos de la tecnología, sino por la ausencia de un sistema operativo adecuado.
Combinando su extensa experiencia empresarial con innovadoras estrategias de inteligencia artificial, Susana Acedo se dedica a formar equipos comerciales autónomos y eficientes, minimizando la dependencia de la figura central del CEO. Su enfoque refleja el futuro del comercio: un equilibrio entre el talento humano y las capacidades tecnológicas.