Desde el 2 de agosto de 2026, la inteligencia artificial entra en una nueva fase en la Unión Europea. El Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act) comienza a aplicar sus obligaciones de transparencia, una batería de normas que obligará a identificar determinados usos de la IA para que los ciudadanos sepan cuándo están hablando con una máquina o cuándo un contenido ha sido generado artificialmente. Sin embargo, la nueva regulación no significa que todo lo creado con herramientas como ChatGPT, Gemini, Claude o Midjourney deba llevar una etiqueta. La obligación dependerá del contexto, del tipo de contenido y del uso que se haga de la tecnología.

Las claves del AI Act en 20 segundos

  • Desde el 2 de agosto entran en vigor las obligaciones de transparencia del AI Act.
  • Los chatbots, asistentes virtuales y determinados contenidos sintéticos deberán identificarse ante los usuarios.
  • No todos los textos, imágenes o vídeos creados con IA tendrán que avisar de su origen.
  • El Reglamento deja algunas cuestiones abiertas que deberán aclararse con futuras interpretaciones y guías.

Aunque el debate sobre la inteligencia artificial suele centrarse en los grandes modelos o en sus riesgos, la nueva normativa tendrá un impacto mucho más cotidiano. Afectará a empresas que utilizan asistentes virtuales para atender clientes, departamentos de marketing que crean campañas con imágenes generadas por IA, medios de comunicación, procesos de selección de personal e incluso a quienes producen vídeos con avatares digitales o voces sintéticas.

Cuándo será obligatorio informar de que se está usando inteligencia artificial

El AI Act establece varios supuestos en los que el usuario tiene derecho a saber que está interactuando con una inteligencia artificial o que el contenido que recibe ha sido generado mediante esta tecnología.

Uno de los casos más habituales será el de los chatbots.

Si una empresa incorpora un asistente virtual en su página web, en WhatsApp o en un servicio telefónico y el usuario puede pensar que está hablando con una persona, deberá advertirlo desde el primer momento. Un mensaje como «Está interactuando con un asistente basado en inteligencia artificial» será suficiente para cumplir este requisito.

También deberán identificarse los sistemas que analicen emociones o características biométricas de las personas, por ejemplo, una herramienta que evalúe el tono de voz de un cliente durante una llamada para medir su grado de satisfacción.

Otra obligación afecta a los llamados deepfakes, es decir, imágenes, vídeos o audios sintéticos que puedan inducir a pensar que muestran una situación real.

Un anuncio protagonizado por un avatar hiperrealista, una voz clonada o un vídeo generado íntegramente mediante IA deberán informar de que el contenido ha sido creado artificialmente.

Casos en los que sí habrá que avisar

Situación¿Es obligatorio informar?
Chatbot de atención al cliente✅ Sí
Asistente telefónico con IA✅ Sí
Bot de WhatsApp✅ Sí
Sistema que analiza emociones o voz✅ Sí
Software de IA que ayuda a seleccionar candidatos✅ Sí
Vídeo hiperrealista generado con IA✅ Sí
Voz clonada mediante IA✅ Sí

Además, cuando un sistema de inteligencia artificial participe en decisiones consideradas de alto riesgo, como herramientas que ayudan a evaluar candidaturas en procesos de selección, las personas afectadas también deberán ser informadas.

Cuándo no será necesario indicarlo

Una de las dudas más frecuentes es si habrá que reconocer cada vez que se utilice ChatGPT o cualquier otra herramienta de inteligencia artificial.

La respuesta es no.

El Reglamento europeo no obliga a informar cuando la IA se utiliza simplemente como herramienta de trabajo.

Por ejemplo, un empleado que redacta un correo electrónico con ayuda de ChatGPT, un periodista que utiliza un modelo para organizar información antes de escribir un artículo o un diseñador que elimina el fondo de una fotografía mediante funciones basadas en IA no tienen que incluir un aviso por ese simple hecho.

Tampoco suele ser obligatorio cuando existe una revisión humana y una persona o una empresa asumen la responsabilidad editorial del contenido antes de publicarlo.

Casos en los que normalmente no habrá obligación

Situación¿Es obligatorio informar?
Redactar un correo con ChatGPT❌ No
Corregir un texto con IA❌ No
Traducir un documento❌ No
Mejorar una fotografía❌ No
Revisar y editar un artículo generado por IA antes de publicarlo❌ Normalmente no

Las dudas que todavía deja el AI Act

Aunque el Reglamento fija las líneas generales, todavía existen aspectos que no tienen una respuesta completamente cerrada.

Uno de ellos es el concepto de «persona razonablemente informada». La norma indica que no será necesario advertir cuando resulte evidente que el usuario está interactuando con una inteligencia artificial, pero no define exactamente qué significa esa expresión.

También genera dudas el nivel de revisión humana necesario para considerar que un texto deja de ser contenido generado por IA y pasa a ser una publicación con responsabilidad editorial.

Otro punto abierto es el grado de realismo que debe tener una imagen o un vídeo para ser considerado un deepfake que necesita identificarse.

Consciente de estas incertidumbres, la Comisión Europea publicó en junio de 2026 unas directrices de aplicación y un código voluntario de buenas prácticas para facilitar la interpretación del artículo 50 del AI Act, aunque muchos criterios terminarán concretándose con la práctica y las futuras resoluciones de las autoridades competentes.

Las principales zonas grises

PreguntaSituación actual
¿Qué revisión humana es suficiente?No está definida
¿Qué significa «persona razonablemente informada»?Pendiente de interpretación
¿Cuándo una imagen puede inducir a error?Se analizará caso por caso
¿Qué se considera un asunto de interés público?No existe una definición cerrada

Qué deberían hacer las empresas

La entrada en vigor de estas obligaciones supone un cambio especialmente relevante para empresas y organizaciones que ya utilizan inteligencia artificial en su actividad diaria.

Los especialistas en cumplimiento normativo recomiendan elaborar un inventario de las herramientas de IA utilizadas, identificar en qué procesos participan y documentar cuándo existe intervención humana sobre los contenidos generados.

También resulta aconsejable revisar los canales de atención al cliente, las campañas publicitarias y los contenidos audiovisuales para comprobar si alguno de ellos debe incorporar avisos de transparencia conforme al AI Act.

Lista rápida de comprobación

PreguntaRevisado
¿La empresa utiliza chatbots o asistentes virtuales?
¿Los usuarios saben cuándo hablan con una IA?
¿Se utilizan avatares o voces sintéticas?
¿Existe revisión humana del contenido publicado?
¿Hay una política interna sobre el uso de IA?

La aplicación del Reglamento no impedirá utilizar herramientas de inteligencia artificial en el trabajo diario, pero sí obligará a ser más transparente en aquellos casos en los que la interacción con una máquina o la generación de contenido sintético puedan influir en la confianza del usuario o inducirle a error.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que indicar que he usado ChatGPT para escribir un artículo?

No necesariamente. Si el contenido ha sido revisado por una persona y existe una responsabilidad editorial sobre la publicación, el AI Act contempla excepciones.

¿Los chatbots tendrán que avisar de que son una IA?

Sí. Cuando el usuario pueda pensar que está hablando con una persona, deberá ser informado desde el inicio de la conversación.

¿Todas las imágenes creadas con inteligencia artificial deberán identificarse?

No. La obligación afecta principalmente al contenido sintético que pueda inducir a error sobre su autenticidad, especialmente los deepfakes.

¿A quién afecta esta normativa?

A empresas, administraciones públicas y organizaciones que desarrollen o utilicen determinados sistemas de inteligencia artificial dentro de la Unión Europea.

Fuentes:

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