Los bloqueos contra las retransmisiones piratas de fútbol en España han terminado afectando también a cientos de miles de páginas que no tenían ninguna relación con esas emisiones. Ahora, un estudio encargado por el Parlamento Europeo utiliza el caso español para advertir de los problemas que puede provocar el bloqueo indiscriminado de direcciones IP compartidas y reclama que las medidas contra la piratería incorporen controles para proteger el acceso de los usuarios a contenidos legítimos.
Las claves de los bloqueos de LaLiga en 30 segundos
- Europa estudia endurecer y acelerar los bloqueos contra las retransmisiones deportivas piratas.
- El informe advierte al mismo tiempo de los efectos que han tenido algunas medidas aplicadas en España.
- OONI identificó 554.507 dominios afectados en algún momento durante partidos de LaLiga.
- Bloquear una IP de Cloudflare, Amazon, Akamai o Microsoft puede dejar inaccesibles muchas webs legítimas que comparten esa infraestructura.
- El estudio reclama proporcionalidad, supervisión y mecanismos rápidos para corregir bloqueos erróneos.
El documento, titulado Countering online piracy of sports and broadcast in the EU, ha sido elaborado por Giovanni Maria Riccio, profesor de Derecho Comparado de la Universidad de Salerno, junto a Fabiola Iraci Gambazza y Gianmarco Marani. El trabajo fue encargado por el Departamento de Políticas del Parlamento Europeo a petición de su Comisión de Asuntos Jurídicos.
La conclusión puede resultar paradójica a primera vista. El estudio considera necesario que Europa mejore su capacidad para cortar las retransmisiones deportivas ilegales mientras se están produciendo, pero utiliza precisamente la experiencia española para mostrar lo que puede suceder cuando esa rapidez no va acompañada de suficientes garantías.
El problema afecta directamente a cualquier usuario de internet. Una persona puede intentar entrar en la web de una empresa, asociación, medio de comunicación o servicio completamente legal y descubrir que no funciona durante unas horas. El propietario de esa página puede no tener ninguna relación con el fútbol ni con la piratería.
¿Por qué bloquear una IP puede afectar a miles de páginas?
Para entender lo sucedido hay que tener en cuenta cómo funciona actualmente buena parte de internet.
Una dirección IP no equivale necesariamente a una única página web. Empresas como Cloudflare, Amazon, Akamai o Microsoft proporcionan infraestructuras utilizadas simultáneamente por enormes cantidades de servicios y dominios.
Por eso bloquear una dirección IP porque desde ella se está distribuyendo una retransmisión ilegal puede tener consecuencias adicionales: otras páginas completamente independientes pueden estar utilizando esa misma infraestructura.
El estudio europeo presta atención a una investigación publicada por el Open Observatory of Network Interference (OONI) el 30/06/2026. La organización analizó los bloqueos registrados en España entre enero y junio y realizó comprobaciones sobre aproximadamente 9,2 millones de dominios.
El resultado da una idea de la dimensión del problema. OONI identificó 554.507 dominios que estuvieron afectados en algún momento coincidiendo con las retransmisiones de partidos de LaLiga, alrededor del 5,8 % de todos los dominios examinados.
La investigación relacionó los efectos observados con 7.441 direcciones IP pertenecientes a 36 organizaciones.
Además, el número de direcciones bloqueadas en un momento determinado podía ser relativamente pequeño y provocar un efecto mucho mayor. OONI observó periodos en los que el bloqueo de entre 4 y 20 direcciones IP podía afectar a más de 400.000 dominios únicos debido precisamente al uso de infraestructura compartida.
No significa que 400.000 servidores diferentes estuviesen siendo bloqueados. Una cantidad mucho menor de direcciones podía estar siendo utilizada por un enorme número de dominios, lo que explica la magnitud del efecto.
Webs sin relación con el fútbol también quedaron afectadas
El análisis de OONI encontró entre los dominios afectados páginas vinculadas con organizaciones no gubernamentales, instituciones públicas, universidades, medios de comunicación y servicios de mensajería.
Entre los ejemplos documentados aparecen dominios relacionados con Amnistía Internacional, Greenpeace, Cáritas Argentina y el Senado de Australia. También se detectaron problemas con servicios como WeChat y Session.
Este es uno de los aspectos que recoge el estudio encargado por el Parlamento Europeo.
Según el documento, los datos de OONI proporcionan evidencia empírica de los efectos colaterales provocados por los bloqueos basados en IP aplicados en España. El informe considera que su alcance plantea cuestiones jurídicas relacionadas con la necesidad y proporcionalidad de las restricciones, especialmente cuando terminan afectando al acceso a información y servicios legítimos.
Además, existe un patrón temporal que permite relacionar los problemas observados con los partidos.
OONI comprobó que numerosos bloqueos comenzaban poco antes de los encuentros y desaparecían después. Las mediciones detectaron este comportamiento, con diferencias entre redes, en operadores como Telefónica, Orange, Vodafone, MásMóvil, MasOrange o Euskaltel.
En Telefónica se registraron 144 ventanas de medición en las que más de 400.000 dominios resultaron afectados, según OONI. En algunas de ellas la cifra llegó a 478.052 dominios en una hora.
Los investigadores aclaran que estas cifras no representan necesariamente todos los dominios afectados en España. Sus resultados dependen de las mediciones disponibles y del conjunto de dominios analizado, por lo que OONI considera sus cálculos un límite inferior.
Europa no quiere acabar con los bloqueos
El informe no supone un rechazo europeo a las medidas contra la piratería. De hecho, propone avanzar en la dirección contraria.
La intención es conseguir que una retransmisión ilegal pueda bloquearse rápidamente mientras el evento deportivo continúa en directo. El estudio plantea incluso mecanismos que permitirían ejecutar órdenes dinámicas en cuestión de minutos y analiza como referencia el sistema Piracy Shield utilizado en Italia.
También considera que determinadas obligaciones podrían alcanzar a más intermediarios de internet, incluyendo proveedores de DNS, redes de distribución de contenidos (CDN), servicios VPN y compañías de alojamiento.
Pero una actuación más rápida y amplia aumenta también el riesgo de cometer errores.
Por eso el caso español adquiere especial interés. El problema no está únicamente en determinar si una retransmisión vulnera derechos, sino en asegurarse de que el método empleado para impedir su acceso no termine bloqueando servicios completamente independientes.
La propia Comisión Europea ya había advertido de que los bloqueos por dirección IP presentan un riesgo mayor de sobrebloqueo cuando se utilizan infraestructuras compartidas. Entre las posibles garantías están las listas de servicios que deben quedar excluidos, sistemas rápidos para solicitar el desbloqueo y mecanismos de supervisión.
Para el usuario normal, la consecuencia es bastante sencilla de entender: combatir una retransmisión pirata no debería significar quedarse sin acceso a una página legítima simplemente porque ambas utilizan parte de la misma infraestructura de internet.
El debate europeo se centra ahora en encontrar un equilibrio entre ambos objetivos. Las retransmisiones ilegales pueden desaparecer o cambiar rápidamente de servidor, lo que obliga a reaccionar con rapidez. Pero una orden ejecutada en pocos minutos también necesita suficiente precisión para no perjudicar a miles de terceros.
Conviene además diferenciar el estudio de una nueva legislación. El documento encargado por el Parlamento Europeo contiene recomendaciones y propuestas para futuros cambios regulatorios. No significa que la Unión Europea haya aprobado ya una nueva ley ni que exista actualmente una obligación europea general de bloquear retransmisiones en 30 minutos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué algunas webs dejan de funcionar cuando hay partidos de LaLiga?
Una posible causa documentada por OONI son los bloqueos de direcciones IP utilizados para combatir retransmisiones piratas. Cuando una IP pertenece a una infraestructura compartida, la medida puede afectar también a otras páginas alojadas o distribuidas a través de ella.
¿Cuántas páginas fueron afectadas por estos bloqueos?
OONI identificó 554.507 dominios que estuvieron afectados en algún momento durante las retransmisiones analizadas. La organización examinó aproximadamente 9,2 millones de dominios.
¿Las páginas afectadas estaban retransmitiendo fútbol ilegalmente?
No necesariamente. Precisamente el problema del sobrebloqueo es que una medida dirigida contra determinados servicios puede terminar afectando a dominios legítimos que comparten infraestructura con ellos.
¿Va a prohibir Europa los bloqueos de LaLiga?
No. El estudio encargado por el Parlamento Europeo defiende mecanismos rápidos contra la piratería deportiva, pero también pide garantías para evitar que las medidas afecten de forma desproporcionada a páginas y servicios legítimos.