Europa cuenta con proveedores propios para gestionar una de las piezas que hacen posible que Internet funcione cada día: el DNS (Domain Name System), el sistema que permite que una dirección como ejemplo.com lleve al usuario hasta el servidor correcto. Una nueva edición del European Software Map ha seleccionado siete servicios europeos de DNS gestionado procedentes de otros tantos países, desde Islandia hasta Bulgaria. La lista incluye 1984 Hosting, DNScale, deSEC, EuroDNS, RcodeZero, Bunny DNS y ClouDNS.

Las claves de las alternativas europeas de DNS en 20 segundos

  • Un mapa tecnológico reúne siete servicios europeos para gestionar DNS.
  • Proceden de Islandia, Estonia, Alemania, Luxemburgo, Austria, Eslovenia y Bulgaria.
  • Entre ellos figuran deSEC, EuroDNS, Bunny DNS y ClouDNS.
  • El DNS permite localizar páginas web, correo y otros servicios de Internet.
  • La selección no es un ranking ni pretende incluir todas las alternativas disponibles.

El mapa, elaborado por Nikola Stojković a partir de European Tech Map y EuroAlternative, pone el foco en una tecnología que normalmente pasa inadvertida. Se habla mucho de dónde se almacenan los datos europeos, de los grandes centros de datos o de la dependencia de servicios tecnológicos estadounidenses, pero detrás de cualquier página web existen otros proveedores que también intervienen para que todo funcione.

El DNS es uno de ellos.

Para entender su función no hace falta entrar demasiado en cuestiones técnicas. Cuando una persona escribe el nombre de una página en el navegador, algún sistema tiene que indicar a su dispositivo dónde se encuentra ese servicio. Los nombres resultan fáciles de recordar para las personas, mientras que los ordenadores necesitan encontrar las direcciones correspondientes.

Si esa pieza falla, una web puede estar perfectamente operativa en su servidor y, pese a ello, resultar inaccesible para sus visitantes.

Siete alternativas repartidas por Europa

La tercera edición del European Software Map dedicada al DNS gestionado incluye proveedores con perfiles muy diferentes.

PaísProveedor
🇮🇸 Islandia1984 Hosting
🇪🇪 EstoniaDNScale
🇩🇪 AlemaniadeSEC
🇱🇺 LuxemburgoEuroDNS
🇦🇹 AustriaRcodeZero
🇸🇮 EsloveniaBunny DNS
🇧🇬 BulgariaClouDNS

1984 Hosting representa a Islandia. El país no pertenece a la Unión Europea, aunque sí forma parte del Espacio Económico Europeo (EEE). La compañía ofrece alojamiento y otros servicios de Internet además de DNS.

Desde Estonia aparece DNScale, mientras que Alemania está representada por deSEC, un proyecto con una orientación especialmente marcada hacia el software y los estándares abiertos.

El caso de deSEC también demuestra que detrás de la expresión “DNS gestionado” pueden encontrarse modelos bastante diferentes. No todos estos proveedores persiguen al mismo tipo de cliente ni comercializan exactamente los mismos servicios.

EuroDNS, con sede en Luxemburgo, combina su actividad como registrador de dominios con servicios relacionados con DNS. Austria aparece representada por RcodeZero.

En Eslovenia se encuentra Bunny DNS, integrado dentro de los servicios de bunny.net, mientras que ClouDNS, originario de Bulgaria, ofrece servicios DNS a clientes internacionales.

La selección sirve para localizar empresas europeas, pero no debe interpretarse como una clasificación de los siete mejores proveedores. Tampoco significa que sean las únicas alternativas disponibles.

De hecho, las respuestas a la publicación original ya han incorporado otros nombres que podrían aparecer en futuras versiones del mapa.

Qué tiene que ver el DNS con la soberanía digital europea

La existencia de estas alternativas adquiere otra dimensión cuando se observa el debate europeo sobre la soberanía digital.

Durante los últimos años se ha discutido ampliamente sobre la dependencia de las grandes plataformas tecnológicas estadounidenses. En el ámbito de la infraestructura destacan servicios de compañías como Amazon, Microsoft, Google o Cloudflare.

Pero una página web o una aplicación moderna depende de diferentes capas.

Puede alojarse en un centro de datos europeo y utilizar al mismo tiempo un proveedor extranjero para resolver sus dominios. También puede recurrir a terceros para distribuir contenido, protegerse frente a ataques, almacenar archivos o gestionar certificados de seguridad.

Por eso elegir dónde se encuentra el servidor es solamente una parte de la decisión.

El DNS resulta especialmente sensible porque se encuentra muy cerca de la entrada a los servicios digitales. Si deja de responder correctamente, el usuario puede tener dificultades para encontrar la página o servicio al que intenta acceder.

Esto no significa que utilizar un proveedor europeo sea automáticamente mejor, más rápido o más seguro. Cada servicio debe analizarse según sus características, infraestructura, fiabilidad, seguridad, soporte y necesidades del cliente.

Tampoco conviene confundir tres conceptos diferentes: que una empresa sea europea, que sus servidores estén en Europa y que sus servicios estén sometidos a determinadas jurisdicciones.

Una compañía europea puede operar infraestructura fuera del continente. Del mismo modo, una empresa estadounidense puede disponer de centros de datos dentro de la Unión Europea.

La soberanía tecnológica es, por tanto, una cuestión más amplia que localizar un servidor en un mapa.

Cambiar de DNS es posible, pero no siempre consiste en copiar unos datos

Para una web pequeña, cambiar de proveedor DNS puede ser relativamente sencillo. Si únicamente utiliza unos pocos registros para indicar dónde están la página y el correo electrónico, la configuración puede trasladarse a otro servicio con bastante facilidad.

En proyectos más grandes la situación cambia.

Las empresas pueden utilizar DNSSEC, una tecnología que añade mecanismos para verificar la autenticidad de las respuestas DNS. También pueden depender de sistemas automáticos, interfaces de programación (API), balanceo de tráfico, protección frente a ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS) o redes Anycast que responden desde diferentes ubicaciones.

Antes de realizar una migración hay que comprobar que el nuevo proveedor ofrece las funciones necesarias.

El material de partida menciona también flareover, una herramienta de código abierto que busca ayudar a trasladar determinadas configuraciones de Cloudflare hacia otros componentes y proveedores. Entre las alternativas que contempla aparecen compañías europeas como bunny.net, Scaleway, OVHcloud, Gandi, Leaseweb y Hetzner, además de la posibilidad de utilizar PowerDNS de forma autogestionada.

El propio planteamiento de este tipo de herramientas deja otra enseñanza: abandonar un proveedor tecnológico puede ser relativamente fácil cuando se utilizan funciones estándar, pero bastante más complejo cuando una infraestructura depende de servicios exclusivos de esa plataforma.

Por eso los estándares abiertos también forman parte de la conversación sobre independencia tecnológica.

El European Software Map ayuda sobre todo a descubrir alternativas que muchos usuarios desconocen. Los nombres de los grandes proveedores internacionales son familiares incluso fuera del sector tecnológico, mientras que buena parte de la infraestructura europea trabaja con mucha menos visibilidad.

La lista de siete servicios tampoco cierra el mapa. Hay registradores, proveedores cloud, empresas de hosting y organizaciones europeas que ofrecen sus propias soluciones DNS y podrían incorporarse a futuras ediciones.

Para el usuario particular puede ser una tecnología prácticamente invisible. Para empresas y administraciones, conocer quién gestiona esa pequeña pieza de sus servicios permite entender mejor cuántos proveedores intervienen realmente cada vez que alguien intenta acceder a una página web.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un DNS y para qué sirve?

El DNS permite relacionar nombres fáciles de recordar, como el dominio de una página web, con las direcciones que utilizan los dispositivos para localizar los servicios en Internet.

¿Cuáles son los siete proveedores europeos que aparecen en el mapa?

La selección incluye 1984 Hosting, DNScale, deSEC, EuroDNS, RcodeZero, Bunny DNS y ClouDNS. Proceden de siete países europeos diferentes.

¿Usar un DNS europeo hace que una web sea más segura?

No necesariamente. El país de origen es solo uno de los factores que deben valorarse. Seguridad, disponibilidad, infraestructura, protección frente a ataques y soporte también son importantes.

¿Se puede cambiar el proveedor DNS de una página web?

Sí. Las configuraciones sencillas pueden trasladarse con relativa facilidad, aunque servicios avanzados como DNSSEC, automatizaciones, balanceo o funciones específicas del proveedor requieren una planificación mayor.

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