Meta y Microsoft vuelven a poner sobre la mesa una paradoja cada vez más visible en Silicon Valley: las grandes tecnológicas reducen plantilla al mismo tiempo que elevan de forma histórica sus inversiones en inteligencia artificial, centros de datos y capacidad de computación. Meta prepara el despido de cerca del 10 % de sus trabajadores, unas 8.000 personas, mientras que Microsoft ofrecerá salidas voluntarias a alrededor del 7 % de su plantilla en Estados Unidos.

La lectura fácil es atribuirlo todo a la IA. Sin embargo, el ajuste parece responder a una mezcla más amplia de factores: exceso de contratación durante la pandemia, presión de los inversores para mejorar márgenes, reorganización interna, automatización de tareas y necesidad de liberar recursos para financiar infraestructuras cada vez más caras. En ese terreno ambiguo, la IA se ha convertido también en una explicación cómoda, una especie de paraguas bajo el que encajan decisiones laborales que en realidad vienen de antes.

Meta: 8.000 despidos y 6.000 vacantes que no se cubrirán

En el caso de Meta, la compañía prevé notificar los despidos el próximo 20 de mayo. El recorte afectaría a unas 8.000 personas, aproximadamente el 10 % de su plantilla, según la información trasladada en un memorando interno y recogida por varios medios estadounidenses. Además, Meta no cubrirá unos 6.000 puestos vacantes, lo que eleva el impacto laboral potencial hasta unos 14.000 empleos entre bajas directas y contrataciones canceladas.

La medida llega en un momento en el que Meta está incrementando de forma muy agresiva su gasto en infraestructura de inteligencia artificial. En sus resultados anuales de 2025, la compañía anticipó para 2026 inversiones de capital de entre 115.000 y 135.000 millones de dólares, frente a los 72.220 millones de dólares de 2025. Ese salto está vinculado al despliegue de centros de datos, capacidad de computación y recursos destinados a Meta Superintelligence Labs y a sus negocios principales.

La empresa no parte de una situación financiera débil. Al contrario, su negocio publicitario sigue generando una enorme cantidad de caja. El problema es otro: la carrera por la IA exige una intensidad de capital mucho mayor que la etapa anterior de las redes sociales y la publicidad digital. Los nuevos modelos, los centros de datos, los aceleradores, la energía y el talento especializado obligan a replantear prioridades.

EmpresaMedida anunciadaEmpleados afectadosFecha claveContexto principal
MetaDespido de cerca del 10 % de la plantillaUnas 8.000 personas20 de mayoReorganización interna, eficiencia e inversión masiva en IA
MetaVacantes que no se cubriránUnos 6.000 puestosSin fecha concretaReducción adicional de crecimiento de plantilla
MicrosoftPrograma de salida voluntaria en Estados UnidosAlrededor del 7 % de la plantilla estadounidense elegible7 de mayoAjuste de costes y adaptación a la nueva etapa de IA
MicrosoftCriterio de elegibilidadEdad + años en la compañía igual o superior a 7030 días para decidirDirigido a empleados de nivel senior director o inferior, con excepciones

Microsoft opta por una vía menos abrupta

Microsoft ha elegido una fórmula distinta. La compañía ofrecerá salidas voluntarias a parte de sus empleados en Estados Unidos, en lo que varios medios han descrito como el primer programa de este tipo en sus 51 años de historia. Podrán acogerse trabajadores de nivel senior director o inferior cuya edad sumada a los años de antigüedad en la empresa alcance al menos 70. Quedarán fuera, entre otros, empleados sujetos a determinados planes de incentivos de ventas.

Los trabajadores elegibles conocerán los detalles el 7 de mayo y tendrán 30 días para tomar una decisión. La medida podría alcanzar a cerca del 7 % de la plantilla estadounidense de Microsoft. Según su informe anual de 2025, la compañía contaba a 30 de junio de ese año con unos 228.000 empleados a tiempo completo, de los cuales 125.000 estaban en Estados Unidos.

La diferencia con Meta está en el tono y en la ejecución. Microsoft no está planteando, al menos en este caso, un despido directo y masivo, sino una salida incentivada para perfiles con más edad y trayectoria. Pero el trasfondo es parecido: la compañía está ajustando su estructura mientras sostiene una apuesta multimillonaria por inteligencia artificial, nube, centros de datos y servicios asociados a Copilot, Azure y OpenAI.

La IA como causa real y como excusa conveniente

La inteligencia artificial sí está cambiando la organización del trabajo dentro de las grandes tecnológicas. Las herramientas de programación asistida, los sistemas de automatización interna, los agentes de soporte y la mejora de productividad en áreas como ventas, marketing, ingeniería o atención al cliente permiten hacer más con equipos más pequeños. También modifican el tipo de perfiles que las empresas quieren contratar.

Pero sería simplista concluir que cada despido en Meta, Microsoft, Amazon, Intel, IBM o Cisco se debe directamente a la IA. Muchas compañías tecnológicas contrataron de forma acelerada durante la pandemia, cuando el comercio electrónico, la nube, el entretenimiento digital y el trabajo remoto crecían a ritmos extraordinarios. Con la normalización posterior, parte de esa estructura quedó sobredimensionada.

A ello se suma un cambio financiero de fondo. La etapa de crecimiento barato, con tipos bajos y abundancia de capital, ha dado paso a una fase donde los inversores exigen disciplina de costes. La IA no solo promete productividad: también exige inversiones enormes y rápidas. Para financiar esa carrera sin deteriorar los márgenes, las compañías recortan en otras áreas.

Ahí aparece el riesgo del “AI washing” laboral: usar la IA como explicación general para decisiones que también responden a eficiencia, presión bursátil, reorganización y corrección de excesos anteriores. Presentar cada salida como una consecuencia inevitable de la automatización puede ocultar decisiones empresariales mucho más convencionales.

Una nueva fase para el empleo tecnológico

Lo que está ocurriendo en Meta y Microsoft apunta a una etapa más exigente para el empleo en el sector tecnológico. Durante años, las grandes plataformas se percibieron como refugios de estabilidad, con salarios altos, beneficios amplios y carreras profesionales largas. Esa imagen se ha debilitado.

El nuevo mensaje es más duro: incluso las empresas más rentables pueden reducir plantilla si consideran que la estructura ya no encaja con sus prioridades estratégicas. La antigüedad, el tamaño del equipo o el crecimiento histórico del negocio ya no garantizan continuidad. Lo que pesa ahora es la alineación con áreas de alto retorno: IA, infraestructura, seguridad, producto, automatización y eficiencia operativa.

Para los empleados, la consecuencia es clara. La formación continua en herramientas de IA, datos, automatización, cloud, seguridad y gestión de producto será cada vez más importante. Para las empresas, el reto será evitar que la búsqueda de eficiencia destruya conocimiento interno difícil de reemplazar. En tecnología, despedir talento puede mejorar una cuenta de resultados a corto plazo, pero también debilitar capacidades críticas si se ejecuta sin precisión.

Meta y Microsoft no están solas. La industria lleva desde 2024 encadenando rondas de despidos, ajustes y reorganizaciones. La diferencia es que ahora la inteligencia artificial ocupa el centro del relato. En unos casos será una causa directa; en otros, una justificación parcial; y en muchos, una forma elegante de explicar que el modelo de crecimiento de la última década está cambiando.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos empleados despedirá Meta en 2026?

Meta prevé despedir a unas 8.000 personas, alrededor del 10 % de su plantilla. Además, la compañía no cubrirá unos 6.000 puestos vacantes, por lo que el impacto total sobre el empleo podría rondar los 14.000 puestos entre despidos y contrataciones canceladas.

¿Qué empleados de Microsoft podrán acogerse a la salida voluntaria?

El programa de Microsoft en Estados Unidos está dirigido a empleados de nivel senior director o inferior cuya edad sumada a sus años de antigüedad en la compañía sea igual o superior a 70. Hay excepciones, como determinados empleados con planes de incentivos de ventas.

¿Los despidos en Meta y Microsoft se deben solo a la inteligencia artificial?

No exclusivamente. La IA influye en la reorganización del trabajo y en la necesidad de financiar nuevas inversiones, pero también pesan otros factores: exceso de contratación durante la pandemia, presión por mejorar márgenes, cambios de estrategia y reducción de costes.

¿Por qué las tecnológicas despiden mientras invierten más en IA?

Porque la IA exige enormes inversiones en centros de datos, chips, energía, talento especializado y servicios cloud. Para sostener ese gasto sin deteriorar sus resultados, muchas empresas están reduciendo áreas consideradas menos prioritarias o menos alineadas con su nueva estrategia.

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