Con el próximo Mundial de fútbol 2026 en el horizonte, el entusiasmo por el evento ha desencadenado una oleada de preocupaciones relacionadas con la ciberseguridad tanto para aficionados como para empresas. La fiebre por conseguir entradas, vuelos y alojamiento ha creado un terreno fértil para estafas y fraudes, convirtiendo a los seguidores en potenciales víctimas.
Uno de los principales problemas que enfrentan los aficionados es la aparición de entradas fraudulentas. Además, aumentan las estafas de phishing relacionadas con viajes y hoteles, impulsadas por la ubicación del torneo en Estados Unidos, Canadá y México. La proliferación de ofertas fraudulentas de visados, transmisiones no oficiales y aplicaciones maliciosas son peligros que deben ser tenidos en cuenta.
Las empresas tampoco son inmunes a estas amenazas. El riesgo de fraudes en los pagos, descargas de malware y ataques a correos electrónicos corporativos es elevado, especialmente si los empleados usan dispositivos de trabajo para planificar viajes o compartir ofertas. Según Carlos Vieira, Country Manager de Hornetsecurity, los delincuentes se aprovechan de la urgencia por adquirir entradas y vuelos, empleando trucos como páginas falsas con cuentas regresivas y textos generados por inteligencia artificial.
Equipos de finanzas, compras, marketing y atención al cliente están en la mira de los ciberdelincuentes, recibiendo correos que pretenden ser de hoteles o proveedores, buscando engañar con solicitudes de depósitos u otras transacciones bancarias.
Para contrarrestar estos riesgos, es esencial que las empresas implementen herramientas de seguridad avanzadas. Soluciones como Advanced Threat Protection ayudan a detectar y combatir amenazas como el ransomware. Además, herramientas como el QR Code Analyzer y DMARC proveen capas adicionales de seguridad contra suplantaciones de identidad y spoofing, riesgos comunes en eventos de esta envergadura.
Es igualmente crucial la formación en seguridad para los empleados, capacitando al personal para identificar correos fraudulentos relacionados con la reventa de entradas, confirmaciones de viaje, enlaces a streaming y facturas falsas. Esta preparación es vital para enfrentar las amenazas que un espectáculo global como el Mundial inevitablemente trae consigo.