Perder el teléfono móvil durante unas vacaciones ya no supone solo quedarse sin llamadas o fotografías. En un único dispositivo se concentran hoy las tarjetas de embarque, las reservas del hotel, las aplicaciones bancarias, las redes sociales, las conversaciones personales e incluso buena parte de la documentación necesaria para continuar el viaje. Si cae en manos equivocadas, el problema puede ir mucho más allá del coste del terminal.
Las claves de la pérdida del móvil en 20 segundos
- El primer objetivo debe ser proteger las cuentas personales, no recuperar el dispositivo.
- Android y iPhone permiten localizar, bloquear o poner el teléfono en modo pérdida a distancia.
- También conviene bloquear la tarjeta SIM, cerrar las sesiones abiertas y cambiar las contraseñas más importantes.
- Preparar el móvil antes de viajar facilita actuar con rapidez si ocurre un robo o una pérdida.
Cada verano aumenta el uso del smartphone para prácticamente todo: pagar en comercios, acceder a reservas, consultar mapas o guardar documentos de viaje. Esa dependencia hace que un descuido o un robo puedan convertirse en un serio problema de seguridad digital.
Según recuerda el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), los primeros minutos tras la desaparición del dispositivo son determinantes para reducir los riesgos. Cuanto antes se bloquee el acceso al teléfono y a las cuentas vinculadas, menores serán las posibilidades de que alguien utilice la información almacenada para cometer fraudes.
Antes incluso de pensar en comprar otro móvil, lo más importante es intentar localizar el dispositivo utilizando las herramientas que incorporan tanto Android como iPhone. Si no aparece rápidamente, lo recomendable es activar el modo pérdida o bloquearlo de forma remota para impedir que terceros accedan a su contenido. Estas funciones también permiten mostrar un mensaje con un teléfono alternativo o una dirección de contacto por si alguien lo encuentra.
El móvil guarda mucho más que fotografías
Hace años perder el teléfono suponía quedarse sin contactos o sin las imágenes del viaje. Ahora también puede implicar dejar expuestos el correo electrónico, las aplicaciones bancarias, las redes sociales o los sistemas de autenticación que permiten acceder a decenas de servicios.
Por ese motivo, una de las prioridades debe ser revisar desde otro dispositivo todas las cuentas importantes y cerrar las sesiones que permanezcan abiertas. También resulta recomendable cambiar las contraseñas del correo electrónico principal y de la banca online, ya que suelen ser las puertas de entrada al resto de servicios digitales.
Otro paso importante consiste en contactar con la operadora para bloquear la tarjeta SIM. De esta forma se evita que un tercero pueda recibir mensajes SMS utilizados para verificar la identidad del propietario o recuperar el acceso a determinadas cuentas.
Cuándo conviene borrar el teléfono
Si existe la certeza de que el dispositivo ha sido robado o no podrá recuperarse, Android e iPhone permiten realizar un borrado remoto.
Esta función elimina la información almacenada en el terminal, aunque INCIBE recomienda utilizarla cuando ya no existan posibilidades razonables de recuperarlo. Mientras el teléfono permanezca bloqueado, todavía puede seguir enviando información sobre su ubicación que facilite encontrarlo. Una vez borrado, normalmente esa posibilidad desaparece.
La buena noticia es que, si las fotografías, documentos y otros archivos estaban sincronizados con servicios en la nube, podrán recuperarse posteriormente desde otro dispositivo.
Prepararse antes del viaje puede evitar muchos problemas
Los especialistas en ciberseguridad insisten en que muchas de las medidas más eficaces deben configurarse antes de salir de casa.
Entre las recomendaciones más importantes destacan comprobar que la función de localización está activada, disponer de copias de seguridad recientes, conservar anotado el código IMEI del teléfono y configurar métodos alternativos para recuperar las cuentas si el móvil desaparece. También resulta útil llevar copias impresas o almacenadas en otro dispositivo de la documentación más importante del viaje.
Si se viaja acompañado, otra buena práctica consiste en repartir la documentación entre varias personas para no depender únicamente de un teléfono.
No solo afecta a la vida personal
La pérdida del móvil también puede tener consecuencias profesionales. Muchas personas utilizan el mismo dispositivo para acceder al correo del trabajo, aplicaciones corporativas o sistemas internos de la empresa.
En esos casos, además de proteger las cuentas personales, conviene informar lo antes posible a la organización para que pueda bloquear accesos o aplicar los protocolos de seguridad establecidos.
Lo importante no es recuperar el móvil, sino proteger la identidad digital
Aunque recuperar el dispositivo siempre será la mejor noticia, los expertos recuerdan que el verdadero objetivo debe ser impedir que otras personas accedan a la información almacenada en él.
Bloquear el teléfono, cerrar las sesiones abiertas, proteger el correo electrónico, cambiar las contraseñas más sensibles y desactivar la tarjeta SIM son actuaciones que pueden evitar problemas mucho mayores que la pérdida del propio terminal.
Preguntas frecuentes
¿Qué es lo primero que debo hacer si pierdo el móvil?
Intentar localizarlo utilizando las herramientas oficiales de Android o iPhone. Si no aparece rápidamente, conviene activar el modo pérdida o bloquearlo de forma remota.
¿Debo cambiar todas mis contraseñas?
Es recomendable empezar por las más importantes, especialmente el correo electrónico principal, la banca online y aquellas cuentas que permiten recuperar el acceso a otros servicios.
¿Cuándo debo bloquear la tarjeta SIM?
Lo antes posible, especialmente si sospechas que el teléfono ha sido robado o no vas a recuperarlo de inmediato.
¿Se pueden recuperar las fotografías después?
Sí, siempre que estuvieran sincronizadas previamente con un servicio de almacenamiento en la nube compatible.