¿Es la biometría el futuro de la autenticación?

Vivimos en lo que todo el mundo conoce como era digital, donde el uso de los dispositivos móviles tiene cada vez mayor peso. Según el último estudio de GSMA, se estima que en 2020 habrá 5.700 millones de móviles en el mundo, donde la gran mayoría serán smartphones. Este aumento en el número de terminales inteligentes, trae consigo un cambio en el comportamiento de los usuarios. Cada vez son más los que realizan algún tipo de transacción bancaria, reservas o compras desde sus terminales, todas ellas actividades en la que se requiere facilitar información sobre la tarjeta de crédito. Es aquí donde entra en juego la importancia de la seguridad, y en este sentido, todo apunta que la biometría será el sistema del futuro.

Miedo a la seguridad

Como era de esperar, a medida que los clientes empiezan a introducir datos personales, el miedo a tener problemas de seguridad también aumenta. No obstante, “estas preocupaciones también presentan una oportunidad perfecta para que los bancos y las telcos puedan ganarse la confianza de sus clientes convirtiéndose en sus guardianes, ofreciéndoles formas más sencillas y más seguras de autenticación móvil para ayudar a los usuarios a proteger sus datos haciendo uso de diferentes capas de seguridad a la vez que ayudan a la fidelización del cliente”, afirma Eduardo Esparza, Country Manager de Affinion.

Como resultado directo del auge de los smartphones, las aplicaciones wallet como Apple Pay, Samsung Pay y Android Pay, que permiten al usuario pagar y almacenar datos sobre sus cuentas bancarias en el móvil, han despegado. Y como consecuencia, los teléfonos inteligentes se están convirtiendo, cada vez más, en un núcleo seguro para los consumidores en los que recopilar y almacenar una gran cantidad de información personal muy valiosa. Esto convierte a estos dispositivos en un gran atractivo para los cibercriminales. Por lo tanto, los sistemas de autenticación necesitan un cambio, deben volverse más personales y menos supeditados a los consumidores, para así mantener los datos privados a salvo.

Biometría, ¿el futuro de la autenticación?

Fuente: pixabay

Desde hace ya algunos años, se viene utilizando la autenticación biométrica, pero es ahora cuando se está implantando poco a poco en los dispositivos móviles. Gracia a esta tecnología, las personas pueden confirmar su identidad, haciendo uso únicamente de sus características biológicas, como la huella dactilar, la retina o el reconocimiento facial. De esta forma, se mejora la seguridad y se complica la posibilidad de robo. Es un método de autenticación que confirma por completo la verdadera identidad del usuario.

El lector de huella dactilar es el método en el que más confían las telcos para mantener a salvo la información personal de sus clientes, pero otra alternativa a las contraseñas es el reconocimiento facial. Mastercard ya ha desarrollado una herramienta que ha sido introducida este año en bancos de Estados Unidos, Canadá, Holanda, Reino Unido y Alemania, para poder ser utilizada por los consumidores: Identity Check Mobile. Y Apple presentó recientemente su iPhone X, que incorpora esta tecnología para el desbloqueo del dispositivo.

Una alternativa más segura es el reconocimiento del iris, en el cual existen 225 características distintivas que, comparadas con las 40 de una huella dactilar, hacen que este método sea mucho más fiable.

El reconocimiento de voz también tiene el potencial necesario para aportar un nivel extra de seguridad a los usuarios que accedan a través de servicios móviles. En 2016, Barclays, se convirtió en el primer banco en ofrecer reconocimiento de voz a los clientes que accedían a su cuenta a través de su teléfono móvil.

No obstante, la biometría no es el único servicio de seguridad móvil que las telcos pueden ofrecer. Los usuarios también valoran los consejos y guías de su proveedor. Al darles a los consumidores la información necesaria para tomar decisiones que prevengan el fraude y mejoren la seguridad móvil, las telcos mejorarán su imagen tanto con sus clientes existentes como con los potenciales. Además, este tipo de consejos pueden hacer que una compañía sea vista como una “experta” ante sus clientes, haciéndoles sentir que su seguridad está siendo valorada.