Errores de seguridad más frecuentes durante y después de las vacaciones

Es inevitable: con la llegada del verano salimos más, viajamos, acudimos a sitios concurridos (conciertos, aeropuertos, fiestas …), y, en materia de seguridad, nos relajamos.

Este contexto es aprovechado hábilmente por los delincuentes para realizar robos y hurtos, tanto en espacios cerrados (domicilios, establecimientos y empresas), como al aire libre.

Según el Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior, aunque en el año 2017 se constató una tendencia decreciente en los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones, en el tercer trimestre el índice bajista se debilitó ligeramente situándose en más de 110.300. Una brecha que fue más significativo cuando el delito se produjo fuera de España y en Baleares.

Igualmente, en materia de ciberdelitos, también se hace necesario mantenerse alerta. El INCIBE, Instituto Nacional de Ciberseguridad pasó de registrar 18.000 incidencias en 2014 a más de 120.000 en 2017.

Techco Security, la compañía líder en el desarrollo de soluciones tecnológicas aplicadas a sistemas electrónicos de seguridad y protección contra incendios, ha recopilado los descuidos y errores más comunes que cometemos en materia de seguridad, especialmente en los meses de verano, la época del año en la que nos relajamos y, por lo tanto, la vulnerabilidad de nuestros hogares, locales y sistemas informáticos tiende a aumentar.

Antes de las vacaciones:

“¡Me voy de vacaciones!”.- Aunque todos estemos deseando que lleguen Las vacaciones para escaparnos de viaje, no es necesario decírselo al entorno ni difundirlo en redes sociales.  Hoy los ladrones también son usuarios de Internet y obtienen información de sus víctimas (cuándo nos vamos, dónde iremos, qué día regresaremos…). Se calcula que 8 de cada 10 revisan los perfiles de sus víctimas, por lo que conviene no sólo asegurarnos de cerrar las puertas y ventanas de nuestras casas y empresas, sino también interrumpir nuestra actividad digital para evitar dar pistas de dónde iremos.

“Menudo chollo: voy a reservar y pagar online”.- Si durante el año al utilizar la banca online y el comercio electrónico seguimos una serie de precauciones (portales conocidos, comprobación de certificados de e-commerce…), ¿por qué no continuar con la misma prevención al ver un paquete turístico atractivo, comprar billetes, reservar un alojamiento…?.

“Ya actualizaré mañana”.- Un gran error. Contar con un antivirus y tener los sistemas actualizados nos evitaría muchos problemas. Aunque la actualización de los equipos lleve su tiempo y a veces haya que reiniciar, merece la pena.

“Uy, la CRA”.- Durante las vacaciones es necesario desconectar y olvidarse de la rutina, pero no antes. Si el domicilio, local o empresa van a permanecer cerrados y sin actividad, es esencial informar de ello a la Central Receptora de Alarmas, CRA, para extremar las precauciones y realizar las pertinentes pruebas de seguridad.

“Toma: mi llave”.- Si tenemos a alguien cercano de confianza, lo habitual es dejarle una llave para que revise el buzón, encienda ocasionalmente algunas luces, mueva las persianas (nunca cerradas del todo), conecte una radio o TV… Pero también hay que asegurarse que la llave no está a la vista de desconocidos (en una portería, por ejemplo) ni esconderla en una maceta o en el marco de la puerta.

“¡Vamos, vamos!”.- Las prisas nunca son buenas, y a la hora de irse de vacaciones tampoco. Es imprescindible revisar y comprobar que todas las puertas y ventanas de nuestro domicilio o negocio están cerradas, las llaves del agua y gas cortadas, los electrodomésticos que no vayan a utilizarse (como el aire acondicionado) desconectados, la CRA avisada de nuestra ausencia con un teléfono de contacto y la alarma conectada.

Durante las vacaciones

“Mira, una WiFi abierta”.- Es uno de los descuidos más habituales: conectar nuestro móvil, Tablet y ordenador a una WiFi abierta y gratuita en nuestro lugar de destino. Si, además, consultamos nuestro e-mail corporativo o banca online, el riesgo se multiplica. Estas redes permiten que muchos ciberdelincuentes entren a nuestros dispositivos, accedan a nuestros archivos (personales y profesionales) y decidir robarlos o encriptarlos para pedir un rescate. De nuevo, tener un antivirus actualizado y evitar las redes gratis se convierten en la mejor medida de prevención.

“Hola, soy tu proveedor”.- En el verano es habitual que los empleados y proveedores cambien. Por ese motivo, es imprescindible que cualquier modificación de personal sea notificada, evitando el acceso de personas ajenas al negocio o domicilio. Igualmente, para impedir falsos saltos de alarma, hay que evitar que los empleados fuera del horarios laborales accedan a las instalaciones.

“¿Efectivo o tarjeta?”.- El uso de las tarjetas de crédito se multiplica durante los meses de verano: hoteles, restaurantes, coches de alquiler, billetes … Es esencial recordar que nunca hay que perder de vista la tarjeta —y mucho menos que la lleven a otro lugar para realizar el cobro—, cubrir la mano a la hora de marcar tu código secreto  y nunca apuntar o compartir con terceros el pin.

“Será sólo un segundo”.- Efectivamente, a veces es sólo un segundo o un par de minutos, pero pueden ser aprovechados por los delincuentes para robar el móvil de la playa, realizar un tirón al bolso en el paseo marítimo, coger el coche cuando se está repostando  o entrar en casa mientras se cena en el patio trasero.

“¿Y este cargo?”.- Aunque se esté de vacaciones, es aconsejable mirar regularmente los movimientos de la cuenta bancaria personal o del negocio para evitar males mayores. El sistema de alertas y SMS de muchas entidades bancarias es una excelente opción para tener un conocimiento de los cargos al instante.

“Lo he dejado en la habitación”.- Hay que evitar viajar con mucho dinero en efectivo y objetos de valor (como joyas) pero, si no queda más remedio, nunca dejarlos en la habitación del hotel o en el apartamento. Lo más adecuado es optar por la caja fuerte del hotel.

“No sé a quién llamar”.- Cuando sufrimos un robo es habitual que no sepamos cómo dar la voz de alarma. Por ello, lo más adecuado es tener siempre disponible una serie de teléfonos como de la CRA, de los bancos para la anular las tarjetas, de la operadora telefónica, del seguro, etc., además de la Policía, Guardia Civil o Embajada/Consulado si se está fuera de España.

Tras las vacaciones

“Ya estoy aquí”.- Al llegar hay que avisar a la CRA del fin de las vacaciones y comunicar la reanudación de la actividad habitual del domicilio y negocio.

“Me ha tocado”.- Si al llegar a su casa o local la puerta está abierta o forzada, hay que llamar inmediatamente al 091o al 062 si está en una zona rural. Es importante que recuerde que nunca debe acceder al interior ni tocar nada. Si se trata de un ataque informático, debe desconectar inmediatamente el equipo para evitar que el virus se traslade a otros equipos y comunicarse inmediatamente con Techco Security.

“¿Por qué yo?”.- Siempre es un buen momento para revisar las medidas de seguridad y los equipos, instalando nuevos sistemas e integrando la tecnología más innovadora para evitar futuros robos y asaltos. Igualmente, conviene recordar la palabra clave identificativa con la CRA y no compartirla con nadie ajeno a la empresa. El personal externo debe manejar otra clave distinta que será anulada cuando terminen sus trabajos.

Sobre Techco Security

Techco Security es la compañía líder en el diseño y desarrollo de soluciones tecnológicas aplicadas a sistemas electrónicos de seguridad y protección contra incendios. Está presente en todas las comunidades autónomas de España a través de 23 puntos de servicio y más de 500 profesionales a disposición de sus clientes. La empresa despliega su negocio en ocho sectores de la economía (industria, retail, utilities, pymes, entidades financieras, transportes, seguridad pública y estaciones de servicio) para los que ofrece servicios personalizados y ad hoc.