Meta ha retirado la función de Muse Image que permitía generar imágenes mediante inteligencia artificial con solo mencionar una cuenta pública de Instagram. La herramienta se presentó el 7 de julio de 2026 y desapareció tres días después, tras recibir críticas por activarse por defecto, utilizar la apariencia y las publicaciones de otras personas sin solicitar un consentimiento previo y no avisar al titular del perfil cuando alguien lo empleaba como referencia.

Las claves de la polémica de Instagram y Muse Image en 20 segundos

  • Qué permitía: mencionar una cuenta pública de Instagram para generar imágenes inspiradas en sus fotos, su apariencia y el contenido del perfil.
  • Quién estaba incluido: cuentas públicas de adultos, salvo que hubieran desactivado manualmente la reutilización.
  • Sin notificación: el propietario del perfil no recibía un aviso cuando alguien utilizaba su cuenta en una generación.
  • Lanzamiento: Meta presentó Muse Image el 7 de julio de 2026.
  • Retirada: la función basada en menciones de perfiles públicos dejó de estar disponible el 10 de julio.
  • Motivo: Meta reconoció que la propuesta no había respondido adecuadamente a las expectativas de los usuarios.
  • Muse Image continúa: el modelo generativo no ha sido retirado; desaparece la posibilidad de utilizar de esta forma las cuentas públicas de otras personas.
  • Qué conviene revisar: la privacidad de la cuenta y los controles de Instagram sobre reutilización, remezclas y uso del contenido.

La corrección llegó tan rápido que parte de la información publicada durante el lanzamiento quedó desactualizada en cuestión de horas. Durante los primeros días, la recomendación era entrar en los ajustes de Instagram y desactivar el permiso que permitía utilizar publicaciones y Reels en creaciones con IA. Desde el 10 de julio ya no es posible generar una imagen mediante esa referencia directa a una cuenta pública, según la actualización incorporada por Meta a su propio anuncio.

“Nuestra intención era proporcionar una herramienta creativa útil y dar a las personas control sobre si su contenido público podía utilizarse como referencia”, explicó la compañía. Meta añadió que había escuchado las críticas y reconoció que la función “no dio en el blanco”, por lo que dejó de estar disponible.

Qué podía hacer exactamente Muse Image con un perfil público

Muse Image es el primer modelo de generación de imágenes presentado por Meta Superintelligence Labs. Puede crear contenido desde cero, editar fotografías, combinar varias referencias visuales, restaurar imágenes antiguas, incorporar texto y modificar zonas concretas mediante anotaciones o dibujos sobre la propia fotografía.

La integración más discutida permitía escribir una instrucción en Meta AI e incluir el nombre de una cuenta pública de Instagram precedido por una arroba. El sistema podía consultar las fotografías asociadas al perfil y utilizarlas como referencia visual para generar una escena nueva.

Una persona podía pedir, por ejemplo, una invitación protagonizada por varios usuarios, una ilustración inspirada en sus publicaciones o una imagen en la que aparecieran realizando una actividad que nunca había sucedido. Meta presentaba esta función como una forma de crear contenido personalizado a partir del entorno social del usuario.

El problema estaba en que no era necesario que la persona mencionada aceptase cada generación. Las cuentas públicas de mayores de edad quedaban incluidas de forma predeterminada, mientras que su propietario debía buscar el control correspondiente en los ajustes si no quería participar.

Tampoco se enviaba una notificación al titular del perfil. Alguien podía utilizar su rostro, su vestimenta, su vivienda, sus mascotas, su automóvil o el estilo visual de sus publicaciones sin que recibiera un aviso en Instagram. La única posibilidad de conocer la existencia de la imagen era encontrarla posteriormente o ser informado por otra persona.

La función no se limitaba necesariamente a copiar una fotografía concreta. Meta explicaba que Muse Image podía combinar personas, objetos, prendas, estilos y escenarios procedentes de distintas referencias. Esa capacidad era útil para composiciones creativas, pero también facilitaba la producción de imágenes falsas más personalizadas y creíbles.

La compañía aseguraba haber incorporado controles para bloquear contenido sexual, violento, difamatorio o contrario a sus normas. Las cuentas privadas y las pertenecientes a menores estaban excluidas, y los adolescentes no podían utilizar la herramienta para mencionar a otros usuarios.

Las barreras de contenido reducían algunos usos, pero no resolvían el conflicto principal. Una imagen no necesita ser sexual o explícitamente difamatoria para causar daño. Puede utilizarse para simular un respaldo comercial, inventar una relación, crear una escena humillante, fabricar una noticia o acompañar una estafa.

SAG-AFTRA, el sindicato que representa a actores y otros profesionales de la industria audiovisual, pidió a sus miembros que desactivaran la función. Agencias de representación, organizaciones de privacidad y entidades contra la explotación sexual también reclamaron un modelo basado en consentimiento previo, en lugar de obligar a cada usuario a excluirse manualmente.

Meta acabó aceptando la crítica central. El control no debía descansar únicamente en que millones de usuarios descubrieran una opción nueva dentro de los ajustes y entendieran sus consecuencias antes de que alguien generase una imagen con su identidad.

La función ha desaparecido, pero conviene revisar la cuenta

Antes de la retirada, el procedimiento para impedir la reutilización consistía en abrir Instagram, entrar en el perfil, pulsar el menú de las tres líneas y buscar el apartado Compartir y reutilizar dentro de Configuración y actividad.

En esa sección podía aparecer una opción similar a Permitir que las personas reutilicen tu contenido en Instagram y con funciones de IA. Algunas versiones mostraban controles separados para publicaciones y Reels. El texto y la disponibilidad variaban según el país, la versión de la aplicación y el ritmo de despliegue.

Tras la retirada del 10 de julio, ese ajuste ya no es necesario para bloquear la mención de cuentas públicas en Muse Image, porque Meta ha desactivado la propia función. El control puede continuar apareciendo temporalmente en algunas aplicaciones o servir para otras formas de reutilización dentro de Instagram.

Revisarlo sigue siendo útil. Instagram permite compartir publicaciones en historias, crear remezclas de Reels, reutilizar determinados contenidos o incorporarlos a experiencias nuevas. Cada usuario puede decidir qué nivel de circulación encaja con el uso personal o profesional de su cuenta.

La opción más restrictiva continúa siendo convertir el perfil en privado. Para ello hay que entrar en Configuración y actividad, abrir Privacidad de la cuenta y activar Cuenta privada. Desde ese momento solo los seguidores aceptados pueden acceder de forma normal a las publicaciones.

Este cambio no resulta práctico para todos. Fotógrafos, empresas, medios, artistas, comercios e influencers dependen de la visibilidad pública para llegar a su audiencia. Pedirles que cierren la cuenta para evitar un uso no deseado traslada al usuario el coste de una decisión adoptada por la plataforma.

También conviene recordar que la retirada impide nuevas generaciones mediante la mención directa de perfiles, pero Meta no ha anunciado que vaya a borrar automáticamente todas las imágenes producidas durante los días en que la función estuvo activa. Si una creación ya fue descargada, compartida o publicada por otro usuario, puede seguir circulando fuera del generador.

Quien encuentre una imagen manipulada puede denunciar la publicación desde Instagram, conservar capturas y enlaces y solicitar su retirada. En casos de suplantación, fraude, acoso, contenido sexual o perjuicio reputacional puede ser necesario acudir además a la plataforma donde se haya difundido, a las autoridades o a asesoramiento jurídico.

Un aviso sobre cómo se diseñan las funciones de IA social

La controversia va más allá de una herramienta que estuvo disponible durante tres días. Muse Image muestra hasta qué punto las redes sociales quieren utilizar el contenido público como materia prima para servicios generativos personalizados.

Publicar una fotografía de forma abierta significa permitir que otras personas puedan verla. No implica necesariamente que el usuario espere que la plataforma convierta automáticamente todo su perfil en una referencia para crear representaciones nuevas de su identidad.

Esa diferencia entre visibilidad y reutilización es la que explica buena parte del rechazo. Las condiciones que una persona aceptó al abrir una cuenta hace años no se asociaban entonces a modelos capaces de estudiar cientos de imágenes y producir escenas realistas en segundos.

La elección de un sistema activado por defecto agravó el problema. El consentimiento por exclusión obliga a que el usuario conozca la existencia de la función, encuentre el ajuste correcto y lo desactive antes de que se utilice su contenido. Quienes no leen noticias tecnológicas o no actualizan con frecuencia la aplicación parten con desventaja.

En España, el artículo 18 de la Constitución protege el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen. La publicación de una fotografía en una cuenta abierta no supone una renuncia general a esos derechos ni autoriza cualquier manipulación o uso posterior. La legalidad de una creación concreta dependerá de su finalidad, difusión, contexto, posible interés informativo y daño causado.

El debate coincide además con la tramitación de una reforma española de la protección civil del derecho al honor, la intimidad y la propia imagen. El proyecto aprobado por el Consejo de Ministros el 7 de julio busca adaptar la norma de 1982 a la utilización de imágenes y voces manipuladas mediante inteligencia artificial, especialmente cuando se emplean con fines publicitarios o comerciales sin autorización.

La Unión Europea también obliga a informar cuando determinados contenidos han sido generados o manipulados artificialmente. Esa transparencia es útil, pero una etiqueta no sustituye al consentimiento ni evita que una representación falsa se utilice para engañar, acosar o suplantar.

Meta mantiene Muse Image dentro de Meta AI y continúa ofreciendo sus funciones generales de generación y edición. El modelo también alimenta efectos creativos en Instagram Stories y experiencias limitadas en WhatsApp. La empresa prevé extenderlo a Facebook, Messenger y herramientas publicitarias, además de trabajar en un futuro modelo de vídeo.

La retirada afecta únicamente a la posibilidad de incorporar perfiles públicos de Instagram mediante una mención. Meta puede rediseñar la función y recuperarla más adelante con otro sistema de permisos. La respuesta de estos días indica cuál sería el requisito mínimo esperado por buena parte de los usuarios: que nadie pueda convertir su identidad en material generativo sin una autorización clara y previa.

Preguntas frecuentes

¿Pueden seguir usando ahora mi cuenta pública de Instagram en Muse Image?
Meta retiró el 10 de julio de 2026 la función que permitía mencionar una cuenta pública para utilizarla como referencia. Ya no está disponible de esa forma.

¿Muse Image ha sido eliminado por completo?
No. El modelo de generación y edición de imágenes sigue funcionando en Meta AI y en otras experiencias de la compañía. Solo se ha desactivado la referencia directa a perfiles públicos de Instagram.

¿Debo cambiar algún ajuste de Instagram?
Ya no es necesario hacerlo para bloquear esta función concreta, pero conviene revisar Compartir y reutilizar, las remezclas de Reels, el uso de publicaciones en historias y la privacidad general de la cuenta.

¿Qué ocurre con las imágenes creadas antes de la retirada?
Meta no ha anunciado una eliminación automática de las generaciones anteriores. Una imagen que ya haya sido descargada o compartida puede continuar circulando y deberá denunciarse allí donde aparezca.

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